J.D. – El eterno adolescente

My_New_Coat

John Dorian, el joven protagonista de Scrubs, es un personaje al que llegamos a conocer bastante bien a lo largo de las nueve temporadas de la serie. La mayoría de los capítulos se centran en sus dilemas mentales y situaciones cotidianas, que le muestran como una persona con sus virtudes y defectos, lo que no puede decirse de otros muchos personajes de la televisión. Es por eso por lo que J.D. es el primer personaje que voy a analizar en esta nueva sección que me acabo de inventar, y donde vamos a meternos en sus cabezas. ¿Por qué se comportan de la manera que lo hacen? ¿Por qué han calado tan hondo en el espectador? Michael Corleone, Hank Moody, Walter White o Lord Voldemort van a ser algunos de los que van a pasar por estas páginas, pero el primero será el más (en apariencia) simple.

4x4youwillkillsomeone

Cuando le vemos por primera vez J.D. empieza sus prácticas en el Sagrado Corazón. Tras varios años de carrera, conoce la teoría y presumiblemente ha llegado hasta allí con buenas notas, pero no tarda más de tres segundos en dejar el glamour en la puerta cuando comprueba cómo es en realidad el ambiente de un hospital. Allí todo es mucho más sucio y prosaico de lo que esperan, y de pronto se da cuenta de que hasta el procedimiento más sencillo, como colocar una vía, es una tarea imposible. Eso hace que este chico ya de entrada caiga bien a todos los que alguna vez han puesto un pie en el mundo sanitario, porque esa es la reacción más lógica cuando descubre que de sus acciones dependen las vidas de los demás. Y también, que mientras estudiaba las enfermedades ha olvidado algo muy importante: las personas que las padecen.

J.D. es muy empático, y en ocasiones se preocupa tanto por los demás que eso puede ponerse en el camino de su profesión. Tiene la necesidad de caer bien y de hacer que los demás se sientan orgullosos de él, de ahí que su relación con el Doctor Cox vaya mucho más allá que la de un profesor. Necesitado de aprobación y cariño, sabemos que su figura paterna puede haberle parecido un poco decepcionante y sigue necesitándola porque a pesar de estar adentrándose en la vida adulta, se resiste a pasar del todo. Sigue aferrándose a esa infancia e inocencia que estimula gracias a su gran imaginación, mucho más que un simple alivio cómico de la serie. Es su refugio y la constatación de que J.D. es todo un soñador, un optimista que cree que ganará el cariño de la gente, rescatará al Doctor Cox de la miseria y hasta conseguirá que ninguno de sus pacientes fallezca jamás. La falta de experiencia es algo contra lo que lidiará a base de golpes de realidad, como el primer fallecimiento que tiene que certificar (con exagerado dramatismo según las enfermeras), o cuando conoce a la primera persona que acepta la muerte rechazando el tratamiento.

Sus ganas de agradar y cuidar a los demás es lo que según su hermano le llevó hacia la medicina, pero su forma de ser va mucho más allá del deber, hasta el punto de quedarse durante horas tras su turno haciendo listas con la anciana para convencerla de que hay muchas razones para vivir, y al final admitir que está asustado. Eso lo dice un joven de veinticinco años con toda la vida por delante que demuestra que aún no ha aprendido a escudarse, y que o aprende a hacerlo o no será capaz de aguantar ese trabajo.

scrubs-sesame-8

En cuanto a su relación con las mujeres, aquí tenemos que admitir que no es del todo honesto. Muchas de las chicas que pasan por allí cumplen su función de estrellas invitadas o simplemente crear pequeños arcos argumentales, pero Elliot Reid siempre será su amor platónico y a la que regresará una y otra vez. Esta decisión se entiende por lo largo de la serie, pero a pesar de que muchas veces su entrepierna habla en voz muy alta, es capaz de actuar como un amigo y estar allí cuando le necesiten. Aunque existan relaciones por despecho o con gente igual de colgada que él, al final él siempre hará lo correcto aunque le duela pero sin nunca renunciar a lo que le gusta. Lo mismo ocurrirá con el conserje, ese personaje que fue ideado para que sólo apareciera en la primera temporada como parte de la imaginación de J.D., pero que al final demostró ser una mina de oro para el humor. A pesar de que se lleven a matar, el protagonista siempre intentará arreglar las cosas con él y hasta querrá imaginar una vida más plena y compleja para un hombre que no parece tener otro fin en la vida que la de martirizarle. Eso nos dio otro de los mejores momentos de la serie, cuando descubrimos que fue un actor que salió en El Fugitivo. Aun así, aquí vemos sus mayores defectos cuando nos demos cuenta de que como buen niño, odia perder o que le quiten un juguete que consideraba suyo, comportándose de forma egoísta y rozando la crueldad. Pero no deberíamos juzgarle muy duramente, pues hace lo mismo que todos nosotros.

Como vemos, J.D. es una persona muy sensible a la que no afecta esa faceta “macho” de no mostrar las emociones para presumir de masculinidad. Su bromance con su amigo Turk roza lo que algunos considerarían enfermizo, pero en ningún momento sentirá celos de Carla o intentará arruinar su noviazgo. En todas las fases de su vida (joven aprendiz, médico adulto, amigo, novio, padre), siempre intentará mantener su núcleo de inocencia y optimismo que sobrevivirá a lo que se le ponga por delante. No es casual que el final de la serie sea una ensoñación sobre todos los años que le quedan por vivir, y que en su imaginación, todas las personas que le rodean sean felices y estén juntas. Porque quién te dice a ti que no va a ser así.

scrubs-my-finale-future

, , , , , , , , ,

  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: