Especial ‘Star Wars’ – Episodio VI: El Retorno del Jedi

jedi-1

El anticlimático final de El Imperio Contraataca nos obligaba a continuar la historia creada por George Lucas. Como muchas trilogías copiarían de aquí en adelante, uno de los personajes más carismáticos se encontraba en la cuerda floja, y no sabíamos si iba a regresar porque Ford, que esta semana se ha roto el tobillo en el rodaje de la nueva Star Wars, nunca ha confiado demasiado en Han Solo. Con él en el aire, Lucas se enfrentaba a la tarea de culminar su historia, y lo haría a través de una película muy irregular, llena de grandes momentos y decisiones cuestionables. Es por eso que desde su estreno, y hasta la llegada de la nueva trilogía a finales de los noventa, El Retorno del Jedi ha sido considerada como la más floja de todas.

 Jabba y Leia

Fueron varios los directores que estuvieron a punto de pasar por aquí. Desde Steven Spielberg a David Lynch, uno tras otro fueron cayéndose debido a normal sindicales que les prohibían trabajar en una película independiente como los Films de Lucas. Como ya sabemos, George ha tenido muchos problemas a la hora de contratar y reunir un equipo porque decidió ir de por libre, cosa que a muchos no les gustó. Incluso con algunos de sus éxitos, la gente se mostraría reticente a valorarle como se merece, pero es que la figura del padre de todo esto siempre ha sido muy controvertida.

Tras elegir a Richard Marquand, que haría muy pocas cosas ya que fallecería sólo cuatro años tras el rodaje de esta película, Lucas decidió que el título sería, como todos sabemos La Venganza del Jedi. En varios de los pósters que se lanzaron mucho antes del rodaje podía verse este título, que cambió cuando alguien (la leyenda habla de un fan) le dijo a Lucas que la venganza no es algo que vaya mucho en sintonía con los Jedi. Pero el título no sería el mayor problema del proyecto. Al parecer, Harrison Ford se mostraba reacio a regresar, y más teniendo en cuenta que acababa de conseguir un éxito en solitario gracias a la increíble En Busca del Arca Perdida y había sufrido lo indecible en Blade Runner. Al parecer, Harrison creía que lo que a la saga le hacía falta era la muerte de uno de los protagonistas, porque no había sensación de peligro si todo parecía demasiado fácil para los personajes. Y nadie mejor para desvanecerse en una majestuosa explosión que Han Solo, ya que según él “no tenía familia, ni nada a lo que agarrarse”. Lucas se negó en rotundo a esto alegando supuestamente que un personaje muerto no vendía juguetes, y es que el merchandising iba a convertirse en los próximos años en una parte importante de Star Wars, más incluso que las propias películas. Pero ya hablaremos de eso…

Con Harrison de vuelta (hay quien dice que con muy pocas ganas) y Carrie Fisher llevando como podía su adicción a las drogas, la película empezó demostrando una buena factura técnica, pero tal vez pocas ideas al llevar a Darth Vader a supervisar una nueva Estrella de la Muerte, más grande aún que su predecesora y que de momento se encuentra en construcción. Vader nunca ha sido más el protagonista de la saga como en esta película, ya que parte del guión se va a apoyar en él y en su pasado como Anakin Skywalker. Pero, ¿Por qué otra Estrella de la Muerte cuando en los primeros bocetos del guión parte de la acción transcurría en el opulento Palacio Imperial de Coruscant? Razones presupuestarias puede ser la respuesta, pero eso no alivia la sensación de que podían haberse esforzado un poco más, sobre todo viendo los concept arts que circulan por Internet y que daban un aspecto más oscuro y cercano a El Imperio Contraataca que a lo que acabó en pantalla.

Hot_Lips_Snootles

Para regresar con nuestros héroes, volvemos a encontrarnos con C3PO y R2D2 vagando por el desierto de Tatooine, más referencias a la película original que no incomodan, pero sí son poco estimulantes. Al parecer, los androides van al palacio de Jabba el Hutt para liberar a Han Solo, quien aún se encuentra congelado en carbonita, un macabro trofeo de Jabba que exhibe ante sus visitas para demostrarles que nadie juega con él.

Jabba es una marioneta muy convincente, babosa repulsiva, y sus ayudantes no son menos que él. Es aquí donde vemos más alienígenas, monstruos y personajes no humanos, creando un submundo creíble y grotesco, típico de los maleantes como él. No deja de ser curioso que, antes de conocerle, Han fuese un habitual del lugar.

Pero pronto vendría George Lucas a joder la marrana en su Edición Especial, mutilando la película y añadiendo un espantoso, insultante y ridículo número musical con personajes de CGI barato (por la época ya cantaban, ahora es mucho peor) que hasta muestran sus cariados dientes al público. ¿Qué coño pensaba Lucas que aportaba a la película con esto? Si ya había un elefante azul de peluche que tocaba el piano y que nos creíamos porque  bueno, era Star Wars, esto lo único que hace es molestar y distraer. Incluso, acaba con el enfrentamiento entre Jabba y una de sus bailarinas, a la que mata sólo por diversión. Es estúpido y hasta el día de hoy me sigue pareciendo la mayor gilipollez que he visto. Me la sigues debiendo, George.

El caso es que cuando el número musical por fin acaba, ya vemos que Lando, Chewbacca y los androides están dentro del palacio de Jabba. Poco después llega Leia, quien descongela a Han, pero ambos son capturados por los guardias de Jabba. El gusano además convierte a la princesa en poco menos que su esclava sexual, obligándola a llevar un bikini metálico que ya es famoso. Bastante más tarde, Luke entra por la puerta principal, una figura oscura y mucho más adulta que aquel muchacho que conocimos en la granja de Tattooine. Bordeando lo que nosotros entendemos por un caballero Jedi, deja fuera de conocimiento a los guardias y controla la mente del esbirro de Jabba, siendo incapaz sin embargo de manipular al propio rufián. Es interesante, en el guión, descubrir que no se puede manipular a todo el mundo, pero claro, de otra forma no habría conflicto y nos perderíamos dos set pieces interesantes. La primera es el enfrentamiento contra el Rancor, una marioneta muy bien animada (a día de hoy me siguen dando lástima los dueños que lloran por la muerte del pobre animal) y la segunda, el Sarlacc. Tampoco hay razón alguna para esa boca absurda de CGI que Lucas implementó, y la secuencia, aparte de devolvernos al Han socarrón que todos queremos, nos muestra una forma un poco absurda en la que mata a Boba Fett, su rival particular en esta historia. En la escena, no sabemos que le pasa a Chewie, ni dónde está Han, si Boba, ni nada, sólo que sale disparado, se resbala por la arena y cae en las fauces del monstruo. La verdad es que se merecía más, pero sólo por temas argumentales, no porque Boba sea un gran personaje. Pero como ya sabemos, el merchandising fue lo que le hizo célebre y también, lo que consiguió que guionistas de cómics y novelas narrasen cómo Boba escapaba de la muerte para seguir con su vida delictiva por toda la galaxia.

 10386836_4

Tras escapar de Jabba matándolo como al Luca Brasi de El Padrino, los personajes sobreviven a una tormenta de arena que desapareció en la sala de montaje y cada uno se marcha por su camino. En primer lugar, Han y Leia se reúnen con la flota rebelde, mientras que Luke decide regresar a Dagobah para hablar con el maestro Yoda. No sabemos por qué en el tiempo transcurrido Luke no ha continuado su entrenamiento, pero la explicación más sencilla es que así podemos ver cómo le interroga por la identidad de su padre. Un Yoda cansado y moribundo, un prodigio de las marionetas, por cierto, rehúsa contestar, pero al final no le queda más remedio que admitir la verdad. Yoda muere pidiéndole a Luke que transmita lo que él sabe y no deje que los Jedi se extingan para siempre.

Poco después vemos cómo Alec Guinness regresa en forma de “fantasma” para dar un poco más de información. Ahora sabemos que Anakin Skywalker tuvo dos hijos, y que fueron escondidos por Obi Wan para que escapasen a la ira del Emperador. Como esto ya nos lo conocemos de sobra, pero es muy extraño que Obi Wan piense que el niño estará a salvo en casa de sus tíos, sin cambiarle ni siquiera el apellido, pero más aún  es lo de Leia, la hermana perdida. Insisto una vez más en que Lucas no tenía toda la historia pensada, de modo que esto parece más una decisión de última hora que otra cosa. No es una revelación igual de importante como la de la paternidad de Vader, pero sirve para continuar. ¿Casualidad que Luke la encontrara en la primera película? Pues sí, pero es que pronto descubriremos que esta galaxia muy muy lejana es también muy muy pequeña, y los cameos innecesarios arruinarán mucho la franquicia.

Una vez Yoda ha muerto, no vamos a tener más escenas ni de entrenamiento ni de profundización en los personajes. Ni siquiera Han Solo y Lando Calrissian, los mejores amigos de los bajos fondos, van a tener ningún tipo de relación más allá de la necesaria. Es hora de preparar el asalto final a la Estrella de la Muerte (sigh…), coincidiendo además con la visita del Emperador, un anciano arrugado y maquiavélico, más parecido a un Papa oscuro que a un Rey, pero que resulta muy interesante por lo enigmático y desubicado que aparece con el resto del relato. Para ello, primero tienen que descender a la Luna de Endor (nombre que parece que Lucas cogió de Tolkien, aunque no estoy muy seguro), un paisaje muuuuuuy soso en comparación con Hoth o similares y desactivar un escudo protector. Así que las líneas argumentales se separan. Lando por una parte, recupera su Halcón Milenario para una batalla espacial, Han y Leia se encargan de la rebelión contra el Imperio y Luke decide descolgarse en el último momento para buscar a su padre. Vader ya planea llevarle con el Emperador, y aquí podemos ver parte de las grietas que hay en su traje cuando habla con su hijo a solas por primera vez.

–          Para mí es demasiado tarde, hijo…

Aun así, Vader se recompone en seguida volviendo a ser ese villano que todos conocemos, con frases muy duras dichas por ambos personajes.

–          Entonces mi padre está muerto.

Mientras tanto, Endor está además poblado por criaturas aborrecibles llamadas Ewoks, osos de peluche que vienen a ser una variación de los Wookies que Lucas quería meter en un primer lugar. ¿Por qué quitar a los Wookies? En teoría porque querían hacerlos pasar por una raza primitiva y Chewbacca era piloto de una nave espacial. Por desgracia, los Ewoks son demasiado tontorrones como para tomárnoslos en serio, incluso aunque se use el humor para justificar la carrera con las motos voladoras, una gran escena que sigue pareciendo genial a día de hoy. Lo que no es tan genial es la forma en la que Han acaba con el último guardia, posiblemente el mayor movimiento táctico de la historia del cine.

return11

El encuentro entre el Emperador y Luke es muy interesante. Parece que el plan consiste en conseguir llevar a Luke al Lado Oscuro y convertirle en su aprendiz, mientras que Vader parece que también quiere acabar con su maestro… o no. No queda muy claro, lo único que sabemos es que es fácil empatizar con su lucha interna, bien ayudada por claros efectos de iluminación que dejan parte de su cara sumida en sombras. El combate es genial, épico y dramático a la vez, con una potente banda sonora, y el montaje nos lleva a todas las batallas al mismo tiempo. Para entonces, C3PO ya se ha convertido en el dios de los Ewoks y hasta Luke y Leia han tenido tiempo de hablar de su verdadera madre. Un detalle que dejo aquí apuntado, pero recuperaré en los próximos post. También podríamos preguntarnos de dónde saca Leia ese nuevo vestido y el peinado en la aldea de los Ewoks…

 Así que mientras los ositos de peluche caen como moscas y sólo tienen un guiño a Tarzán y un par de trampas rudimentarias, la batalla espacial sigue siendo tan espectacular a día de hoy como cuando se rodó. No hay ni un solo momento en el que acusemos las tres décadas que han pasado desde su estreno, y muchos directores podrían echarle un vistazo a una forma de rodar sin mucha cámara mareante. El interior de la Estrella de la Muerte es una laberíntica estructura que sustituye a la trinchera original, pero nos queda la duda de si los ingenieros imperiales podrían haber diseñado un nuevo sistema de seguridad que evite que explote de una forma tan facilona. Paralelamente, Luke está muy cerca de perder el control, y eso se nota en el choque final, en el que Vader es incapaz de hacerle frente y acaba perdiendo el brazo, de la misma manera que su hijo. Uno de los finales que se barajaron consistía en que Luke mataba a Vader, pero en el último momento, él se colocaba la máscara, sucumbiendo al Lado Oscuro antes de volar por los aires con el resto de la estación. Pero aquí es mucho mejor. Luke mira su mano amputada, un recordatorio de que empieza a parecerse a él, y se niega a ir hasta el final. Aquí Luke tiene su mejor frase al decir:

–          Yo soy un Jedi. Como mi padre antes que yo.

Pero el emperador no se lo toma tan bien y tortura a Luke hasta casi matarlo, lo que fuerza que, tras una serie de primeros planos donde casi podemos ver pensar a Vader, éste se decida. ¿Su maestro o su hijo? ¿Anakin o Vader? Con Lucas siempre dispuesto a joder el momento en la enésima versión modificada (introdujo el Nooooo! En la versión en Blu Ray), Vader lanza al emperador a un pozo, acabando con él.

Return_of_the_jedi_4

La despedida final entre Luke y su padre nos muestra por fin el rostro machacado de Darth Vader, con una gran cicatriz en la parte superior de su cabeza y un aspecto mucho menos amenazante. Parece que al final ha logrado redimirse, pero sólo la escena de la pira funeraria, improvisada en el rodaje ya que no estaba en el guión, sirve para cerrar su arco argumental. Además, al hacer eso, Luke le identifica como “bueno”, transformándole en un héroe caído y no en un villano que ha tenido un momento de debilidad. Sobran un poco las celebraciones de CGI que Lucas metió de planetas que sólo veríamos en sus próximas películas, pero sí me gusta el cierre final, con todos los héroes juntos (Lando y Han se salvan, si bien el primero moría en los primeros pases de la película y a la gente no les gustó en absoluto). El mejor detalle es el de los espíritus de Obi Wan, Yoda… y Anakin… dependiendo de qué versión elijáis. Un cierre optimista y alegre para una cinta inferior que tal vez necesitó un guión algo más pulido. Pero aun así, Star Wars iba a convertirse en el icono de tres generaciones (de momento) e iba a impulsar la creación de una religión audiovisual como no se había visto hasta entonces. Hasta 1999, aparecerían novelas, cómics y videojuegos que explorarían el universo de George Lucas y le proporcionarían enormes beneficios, hasta que decidiera que ya era hora de volver a ponerse tras las cámaras para contar “su historia” en otras tres películas que jamás llegaron a la altura de las originales.

Pero eso es otra historia…

0429-star-wars-cast-970

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

  1. #1 por ragundo el 15 junio, 2014 - 13:14

    Fenomenal articulo.
    Me he reido mucho con los comentarios acerca de las “modificaciones” que hizo Lucas en las reediciones posteriores.
    Coincido contigo en que el ataque final a la Estrella de la.Muerte no ha envejecido nada. Usar maquetas es siempre mas creible que el dichoso CGI. Otro ejemplo de esto es en Starship Troopers, cuando hacen el desembarco en Klendathu
    Un saludo desde Tunez

  2. #2 por yomismo el 15 junio, 2014 - 21:12

    Muy chulo el artículo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: