‘Sopa de ganso’ – “¿Se casaría conmigo? ¿Le ha dejado mucho dinero? Responda primero a lo segundo”

Sé que soy poco original al afirmar que Sopa de ganso (Duck Soup) es junto a Una noche en la ópera las dos películas que los hermanos Marx con las que más disfruto y a las que considero no sólo el culmen de su carrera en el cine, sino dos obras maestras de la comedia de todos los tiempos, aunque personalmente siento un cariño especial por la primera.

El taquillazo que supuso Plumas de caballo volvió a despertar los bolsillos de los productores de la Paramount que se apresuraron a rodar otra película. Y así las cabezas pensantes y las plumas de Bert KalmarHarry Ruby con la colaboración de Arthur Sheekman y Nat Perrin dieron lugar a la ya mencionada Sopa de ganso. Pero no hay que olvidar que el guión funcionó a modo de coctelera donde se mezclaron los ingredientes ideados por Kalmar, Ruby, Sheekman y Perrin, pero también se tomaron prestados otros aparecidos en la comedia de Jack Oakie W. C. Fields A todo gas (1931), en los programas radiofónicos de Groucho Chico Flywheel, Sister y Flywheel y en el musical Of Thee I Sing. El resultado final de este pastiche de locos fue una de las comedias más redondas de los Marx a la que poco le falta y casi nada de sobra.

Freedonia es el nombre de un país imaginario casi sustentado por los millones de la Sra. Gloria Teasdale (Margaret Dumont). Cuando se le solicita un nuevo “préstamo”, la rica viuda pone como condición que sea el progresista Rufus T. Firefly (Groucho) el que se erija en jefe de estado. Sin embargo, el embajador Trentino (Louis Calhern) de la cercana Sylvania pretende hacerse con el poder casándose con la Sra.Teasdale, pero como esta siente más simpatía por Firefly, el embajador solicita la ayuda de la famosa bailarina Vera Marcal para que seduzca al nuevo líder de Freedonia. Además, con el objeto de descubrir cualquier cosa que pueda restarle prestigio contrata a Chicolini (Chico) y Pinky (Harpo), dos desastrosos espías el primero de los cuales es también nombrado secretario de guerra de Freedonia. El caos y la guerra están servidos.

El encargado de dirigir esta locura fue Leo McCarey, un experimentado director de comedias que había trabajado con Mae WestHarold LloydW.C. Fields o Laurel y Hardy. Precisamente a un corto de El Gordo y el Flaco dirigido por McCarey se debe el estrafalario título que recibió la cinta o eso dice la leyenda. Lo que sí fue real fueron las reticencias del citado director a la hora de realizar la nueva película de los Marx de los que llegó a opinar que estaban como una cabra y que eran las personas más chaladas e indisciplinadas que había conocido en toda su vida. Pues menos mal, porque la cinta le salió perfecta, aunque la crítica y la taquilla de la época le dieron la espalda.

Sopa de ganso prescinde de la empalagosa (y, a menudo, cantarina) pareja de enamorados, recupera a Margaret Dumont y se salta a la torera los números musicales del piano y el arpa, aunque podamos ver a Harpo tocando el violín o utilizando las cuerdas de un piano como arpa, pero son interpretaciones breves y perfectamente encajadas en la trama. Se ha dicho que la supresión de la historia de amor fue una de las causas que provocaron el fracaso de la cinta, ya que había desaparecido el habitual tándem amoroso con el que el público solía identificarse.

El ritmo de la película es frenético por la ausencia de esos “puntos negros” a los que nos hemos referido en otras reseñas. Los chistes irreverentes, los osados dobles sentidos, los magníficos gags visuales se suceden casi sin interrupción en una trama que se ríe de las convenciones sociales, la diplomacia, el poder, los gobiernos y la guerra, circunstancia que no la hizo popular en su época llegando a ser prohibida en la Italia de Mussolini que la consideró insultante, algo que satisfizo enormemente a los Marx.

Sopa de ganso está cuajada de antológicas escenas: el primer encuentro de Firefly con la Sra. Teasdale; Chicolini y las juguetonas tijeras de Harpo en el despacho del embajador Trentino; el tronchante altercado con el vendedor ambulante de limonada; el sidecar, el juicio, la guerra o la famosa escena de los espejos (¡cómo se parecían los hermanos!) herencia del gran cómico francés Max Linder que utilizó ese recurso en su película muda Siete años de mala suerte (1921).

Como vemos la cinta introdujo novedades que rompían con el arquetípico esquema de la anterior filmografía de los Marx y, además, sería el canto de cisne de Zeppo que abandonaría totalmente el mundo del cine tras interpretar el papel de Bob Roland, secretario de Firefly. Lo cierto es que el soseras de Herbert Marx siempre fue eclipsado por el talento del resto de sus hermanos y estaba cantado que sus colaboraciones acabarían por desaparecer.

No quisiera olvidarme de Louis Calhern (el embajador Trentino) que años después sería uno de los protagonistas de La jungla de asfalto (1950), una obra maestra del cine negro dirigida por John Huston, y de la sobresaliente Julio César (1953) de Joseph L. Mankiewicz.


Y tampoco quisiera olvidarme de la secuencia en la que aparece una vista panorámica de la ficticia Sylvania cuando en realidad lo que vemos es el paisaje de Loja, un municipio de la provincia de Granada. En homenaje a este “cameo”, la localidad rebautizó el lugar desde el que se filmó como Mirador de Sylvania y colocó las siluetas de los tres hermanos Marx y la del cámara responsable de la escena.

Anárquica, diferente, surrealista, desatada, enérgica e hilarante, nunca más los hermanos rodarían ninguna otra película en la que se les viera tan libres y tan ellos. Ahí van unas cuentas perlas de la inmortal e imprescindible Sopa de ganso:

 . Rufus T. Firefly es recibido por la Sra. Teasdale ante la expectación de Freedonia. No saben lo que les ha caído…

. El embajador Trentino comete el gran error de contratar como espías a Chicolini y Pinky. Orgía de tijeras y puros.

. ¿Os apetecen unos cacahuetes y un vasito de limonada? Sublime.

. Hubiera sido mejor pedir un taxi…

         

. ¡Te amo! ¿Por qué no te casas conmigo?

. La escena del espejo.

. Una delirante guerra.

Para ver la ficha de la película, pincha aquí.

Briony  

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

  1. #1 por plared el 6 septiembre, 2011 - 02:57

    Nadie ha concebido el gag, de manera mas brillante que estos hermanos. Peliculas de ritmo endiablado, donde las escenas se mueven a velocidad de vertigo, lo gags al unisomo. Y las frases lapidarias, a velocidad todavia mas endiablada. Simplemente geniales. Saludos

  2. #2 por Snake el 7 septiembre, 2011 - 11:33

    La frase del título del post es simplemente genial.

  3. #3 por aguilar el 8 septiembre, 2011 - 21:08

    La escena de los espejos es desconcertante: son idénticos. xD

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: