‘Kamchatka’:Relato de un drama a medias

Harry es un niño como cualquier otro, que observa como en un abrir y cerrar de ojos su vida da un vuelco, encontrándose aislado de su entorno, su rutina del cole, y de su mejor amigo Bertuccio. Sus padres han decidido, sin previo aviso,  irse a pasar unos días al campo, solo con lo puesto, abandonando así su ciudad, su casa, y todas sus pertenencias.

El argumento del film está estructurado para ser visualizado desde el enfoque de Harry, que no entiende mucho de que va el tema, pero sabe que de alguna forma su padre corre peligro, pero sin imaginar la magnitud del contexto real por la que está pasando su país. El film nos transporta a la Argentina de los comienzos de un gobierno de facto, la dictadura militar conocida como Proceso de Reorganización Nacional, y que fue la responsable directa de la desaparición de más de 30.000 personas durante un período comprendido entre 1976 y 1983.

La obra se desenvuelve mostrándonos el entorno familiar de Harry, como sus padres intentan sobrevivir a una persecución militar sin base que afecta a todo el entorno en el que convivían, y el como adaptarse a una nueva vida, un nuevo nombre, una nueva identidad, en un sitio desconocido y ajeno a ojos de unas criaturas que apenas está comenzando a entender el mundo que le tocó vivir. No vemos el trato del gobierno de facto ante los perseguidos, no vemos las agresiones y violaciones de los derechos humanos de la dictadura, todo es enfocado sutilmente y deja que el espectador saque  conclusiones, a través de dejarle mensajes a cuentagotas, bien sea por señales televisivas, conversaciones furtivas, u órdenes de los padres para con sus hijos que parecieran absurdas. Todo como si realmente tú fueses ese chaval llamado Harry, con una voz en off que hace palpable que se trata de una historia contada por un niño un poco mayor que al que nos relatan los hechos.

El nombre del film viene a raíz del popular juego de mesa llamado Risk, el cual es jugado en el transcurso de la obra por padre e hijo, y nos muestra como compartía Harry esos momentos aislados de su entorno, y como su padre le dejaba plasmados ciertos valores. Kamchatka es una de las regiones más olvidadas y recónditas del continente asiático, un bastión que era requerido conquistarlo también  para ganar el juego (bajo la modalidad que jugaban en el film, conquista absoluta del mundo). Un nombre poético para un film (adaptación literaria del libro del mismo nombre) que intenta mostrarnos la cruda realidad de una dictadura desde otro punto de vista más inocente, y por la cual lamentablemente infinidad de niños del mundo también han tenido que pasar.

Las actuaciones son correctas, sin ser destacable alguna por encima de otras., siendo estas muy lineales Esto a mi punto de vista afecta el transcurso de la obra, el de no mostrarnos de una forma convincente el verdadero terror por el que pasó la familia. Quizá por estar enfocado desde la visión del niño, le quita ese aire de credibilidad que uno palpa en el cine que nos relata los dramas de las dictaduras. Podía haberse jugado por momentos en mostrarnos la visión del padre, un Ricardo Darín totalmente desaprovechado, al igual que el punto de vista de la madre angustiada, una Cecilia Roth que se encarga de demostrarnos su stress constante tan solo fumando exageradas cantidades de cigarrillos. El personaje de Harry, interpretado por Matías del Pozo, no se encuentra en situaciones que requieran un esfuerzo de actuación para convencernos.  No es un film dedicado al público infantil, por eso de allí mi crítica a ser menos duros o creíbles en el contexto histórico donde transcurren los hechos. La idea que planteaba Kamchatka se me hacía interesante, pero se queda en el tintero por falta de recursos que le dieran una solidez mayor al guión, como si se hubiese quedado a mitad de camino.

Otro punto en contra que posee el film es que está pensado únicamente para la gente que conoce la historia argentina, y eso es una gran limitante de público, a pesar de ser una producción a mitades entre España-Argentina. Yo conocía el contexto y los sucesos de esa cruel dictadura -bien por amigos argentinos que se han encargado de relatarme sus versiones,  por mi curiosidad por la historia latinoamericana reciente, y por mi interés por la cultura general- pero el film se quedará muy crudo para alguien que no posea la información de que es lo que se fraguó en dicha época en ese país sureño. Era una gran oportunidad de poder explicar un poco la visión del director, o del sentimiento general del pueblo argentino, sin caer en relatos históricos extensos, solo un simple prólogo hubiese bastado. Entiendo que quería ser enfocado desde la visión del niño, pero la participación del espectador debes hallarla de alguna manera, y la visión de Harry no es suficiente gancho para mantenernos interesados del todo. En mi caso se me hizo difícil conectar, bien sea porque no me tocó vivir una experiencia de tal magnitud, o porque no me transmitió a mi persona el mismo sentimiento angustiante que si le pudiese llegar a un argentino nacido en los años 70, y eso para mi es un fallo de la obra, no engranar del todo con un público mas global. Marcelo Figueras es un buen escritor, y la culpa a mi parecer recae totalmente en él, ya que no es lo mismo lo que debe transmitir una novela argentina dedicada a un público particular (que luego haya sido traducida a varios idiomas es otro cuento), que una obra audiovisual, y mucho menos si el mercado de tu film va a ser mayor.  No he leído el libro Kamchatka, pero por el resultado del film intuyo que debe ser bastante fiel, siendo su escritor y guionista el mismo, y viendo los fallos que presenta. Sin embargo, un punto a favor es trasladarnos efectivamente a los finales de los 70, la sensación de vivir en aquella época es palpable -no en el contexto político si no en el contexto social (las modas, el tocadiscos, los coches de época, los colores, la televisión, los artefactos eléctricos, etc)-. Un aplauso para el director Marcelo Piñeyro por cuidar esos detalles, pero a la vez un reclamo por descuidar otros igual de importantes. En el apartado musical hay un correcto trabajo de la mano de Bigel Mendizábal, pero se ahoga por falta de cuidado en esos otros detalles por parte de la dirección del film. Por ejemplo, una escena donde el padre enciende la radio del coche y de repente, sin ninguna razón argumental, la música suena perfecta y cubre toda la escena en vez de sonar a radio AM, y así tapando el sonido natural de la ambientación y dando una sensación plástica y acartonada de aquel momento que debería haber sido una unión entre padre, hijo, y abuelo.  Otros descuidos en la dirección son palpables a la hora de las partidas de Risk, lanzando el padre 3 dados de defensa en el último juego cuando lo correcto en las reglas son un máximo de 2 (al menos que sea otra versión totalmente desconocida para mí, siendo yo un aficionado de dicho juego de mesa). Hay otros detalles mínimos, pero que si se trata de un film aclamado y recomendado uno no espera que pasaran, como el hecho de que el hermano menor de Harry, el “Enano”, no supiera que es el acto de persignarse, pero que veamos en múltiples escenas que tanto los padres como los abuelos de estos llevan anillos de casados típicos de la religión católica. Supongo que será algo que se explica mejor en la novela, ya que aquí queda como un error de dirección totalmente anacrónico. Comento lo de la novela, porque hasta la fotografía del film basa sendas escenas cumbres en el enfoque de dichos anillos, y quiero pensar que no es un error como tal, sino relatos del libro que no pudieron ser contados en un metraje fílmico donde no se debe extender la duración indefinidamente. Espero que algún comentarista tenga mayor información que yo al respecto.

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En definitiva, con todos sus aciertos y desaciertos es una obra decente del cine que se realiza en Latinoamérica, por encima de la media, pero queda muy distante de llegar a las grandes obras provenientes del país de la albiceleste. Esperaba un resultado mucho mayor al encontrado, siendo esta una obra aclamada en el año 2003 en el festival de Berlín, y ganadora como el film más popular en el Festival Internacional de Cine de Vancouver del mismo año, además de ser la adaptación de una novela que en la actualidad es aclamada a nivel mundial.

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Imágenes extraídas de Sensacine

Accede a la Ficha Técnica en Tierra de Cinégafos.

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Minos

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  1. #1 por Michel Dover el 9 enero, 2010 - 18:56

    Dices: “anillos de casados típicos de la religión católica”. Los judios tambien los usan; no se de donde sacaste que no los usan. Yo soy argentino, no se santiguarme ni me interesa; puede ser que influya que soy judio. Hay que tener en cuenta la cantidad de judios desaparecidos fuera de toda proporcion al 2% de la poblacion que habia en los 70. A muchos catolicos o cristianos tampoco les interesaba santiguarse, mas teniendo en cuenta el patetico papel de la iglesia Catolica en la dictadura, por no mencionar las cruzadas, la inquisicion, la segunda guerra mundial y otros momentos de su “esplendor”. Para mi el simbolismo de la pelicula es clarisimo; tal vez no sea para todo el mundo, pero para los que vivieron esa epoca o aprenden de la historia es perfecto. A mi me hizo llorar las 2 veces que la vi.

  1. Kamchatka « Tierra de CINÉfagos

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