Los grandes del cine cómico mundo (VI) – Harold Lloyd

Harold Clayton Lloyd nació el 20 de abril de 1893 en Burchard (Nebraska). Menor de dos hermanos, su padre era un hombre inquieto, bohemio y algo aventurero al que le costaba permanecer demasiado tiempo en el mismo empleo, mientras que su madre se caracterizaba por ser bastante dominante, de férreos principios y aficionada al mundo de la interpretación. Era previsible que una pareja de caracteres tan dispares terminara por divorciarse, hecho que se produjo en 1910. Lloyd y su hermano vivieron intermitentemente con ambos congéneres hasta que, finalmente, quedaron bajo tutela exclusiva del padre lo que les llevó a cambiar varias veces de residencia.

El primer empleo que se le conoce a Lloyd es el de acomodador en el teatro Orpheum de Omaha cuando el futuro actor contaba 12 años de edad. Es allí donde conoce a John Lane Connor, un famoso actor de la época, gracias al cual debutará en los escenarios interpretando un breve papel.

Es en esta época cuando el padre de Harold sufre un accidente laboral y, con la indemnización recibida, la familia se establecerá en San Diego. Como allí Connor dirigía una escuela de interpretación, Lloyd recibirá algunas clases.

Tras este breve período de formación, el actor emprenderá varias giras teatrales llevando a cabo pequeños papeles. Durante una de las citadas giras, Lloyd conoció los estudios Edison Film Company y decidió abandonar el teatro para dedicarse al mundo del cine trabajando como extra.

En 1913 consigue tomar contacto con la Universal Pictures y entabla amistad con el director J. Farrel McDonald que le ofrece algún que otro papel en sus producciones. En uno de aquellos rodajes conocerá a Hal Roach con quien colaborará durante una década.

Cuando el 1914 Roach recibe una pequeña herencia, decide producir sus propias películas en las que Lloyd será el protagonista absoluto. Aunque estas producciones no tuvieron demasiado éxito, sí sirvieron para que Mack Sennett se fijara en el potencial interpretativo de Harold y le ofreciera un contrato para que llevara a cabo imitaciones de Chaplin. Como el actor no acabó de adaptarse, volvió con Road y ambos continuaron realizando, durante tres años, una serie de películas que esta vez sí tuvieron un éxito considerable.

En 1917 Lloyd crea al personaje que le daría la fama: el hombre de las gafas redondas de carey y el sombrero canotier que innova el modelo de cómico que triunfaba en aquella época. Su aspecto juvenil y su carácter optimista que le permite superar cualquier obstáculo y el hecho de que todas sus historias se desarrollen en la ciudad imprimirán un sello único en sus películas (sin olvidar su excelente forma física). Será en el corto “Over the Fence” donde debutará ese nuevo personaje que estará secundado por la actriz Bebe Daniels con la que el actor también mantenía una relación personal que acabará en 1919. Daniels será sustituida, entonces, por Mildred Davis con la que el actor se casará en 1923 y tendrá dos hijos.

El éxito de Lloyd va in crescendo hasta que un desgraciado accidente hizo peligrar su carrera cinematográfica. El 24 de agosto de 1919, el actor se fotografiaba para los carteles promocionales de su película “Haunted Spooks” (1920) cuando lo que parecía una bomba de atrezzo estalló provocándole una ceguera y la pérdida de los dedos índice y pulgar de la mano derecha. En una muestra de superación personal, Lloyd se recuperó completamente y empezó a utilizar un guante protésico que disimulaba las secuelas del citado accidente.

En 1921, animado por el éxito de “El chico” de Chaplin, decidió rodar su primer largometraje. La película finalmente fue un mediometraje, se tituló “Marinero de agua dulce” y fue un taquillazo.

Minucioso a la hora de planificar cada escena de una película, Lloyd también llevaba a cabo funciones especiales antes de un estreno y analizaba el comportamiento de los espectadores (la duración y frecuencia de las carcajadas, por ejemplo). A partir de las reacciones del público modificaba, añadía o eliminaba partes de sus filmes.

La década de los años 20 supusieron el encumbramiento de Lloyd que, junto a Chaplin con el que mantenía una relación cordial, era el cómico más admirado por el público. Prueba de dicha popularidad son películas como “Las hijas del Capitán Kidd”, “De la mano a la boca”, “Ahora o nunca” o “Viaje al paraíso”.

 

En 1922 estrenó “El mimado de la abuelita” (Chaplin le mandó un telegrama felicitándolo) y “Dr. Jack”, pero sería en 1923 cuando llegaría a las pantallas “El hombre mosca”, obra maestra que contiene una de las escenas más recordadas de la historia del cine y que podréis ver en el vídeo que encontraréis al final de este post.

“El hombre mosca” cosechó un impresionante éxito tanto en EEUU como en Europa y convirtió a Lloyd en el actor más taquillero y mejor pagado del momento. Además, la citada película fue la última en la que Mildred Davis apareció junto al cómico.

La cinta “Venga alegría”, en la que Woody Allen se inspiraría años después para rodar “Bananas” (1971), significaría el debut de Jobyna Ralston como nueva partenaire de Lloyd. Además, el actor rompería su relación laboral con el productor Hal Roach y crearía su propia compañía: la Harold Lloyd Film Corporation.

En 1924 estrena “El Tenorio tímido” y “Casado y con suegra”, pero sería en 1925 cuando rodaría “El estudiante novato”, otra de las películas más conocidas y taquilleras de Lloyd.

Las dos últimas producciones del cómico antes del advenimiento del cine sonoro fueron “El hermanito” (1927), última película de Jobyna Ralston como compañera de Lloyd, y “Relámpago” (1928). En esta época el actor, con tan sólo 35 años, se encuentra en la cima de su popularidad, es uno de los miembros fundadores de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y hasta ha publicado su autobiografía.

Con la llegada del cine sonoro, Lloyd decide tomar clases de dicción para no correr la misma suerte que algunos de sus colegas que no pudieron adaptarse al nuevo tipo de cine (Jobyna Ralston, por ejemplo, tuvo que abandonar la interpretación a causa de su ceceo). En 1929 se estrena “!Qué fenómeno¡” (rodada inicialmente como una película muda) con la actriz Barbara Kent en el papel de protagonista femenina. Aunque la cinta obtiene unos excelentes resultados (los espectadores deseaban oír la voz de Lloyd), no resulta tan rentable como otras de las producciones del actor y, tras el estreno de “¡Ay que me caigo!” (1930), decide tomarse un par de años sabáticos.

Lloyd vuelve al cine en 1932 con la película sonora “Cinemanía” que no acaba de tener todo el éxito esperado. Luego le seguirán “La garra del gato” (1934), donde incluye por primera vez cierta crítica social; “La Vía Láctea” (Danny Kaye protagonizaría un remake en 1946 titulado “El asombro de Brooklyn”); y “Profesor Beware” (1938) que fue un rotundo fracaso y que provocó la retirada del actor con tan sólo 45 años.

Poseedor de una inmensa fortuna, Lloyd se dedicó a disfrutar de sus aficiones: criar perros, la fotografía (una joven Marilyn Monroe llegó a posar para él), la pintura, los viajes o redecorar su inmensa mansión una y otra vez.

Durante la década de los 40 produjo un par de películas que pasaron por los cines sin pena ni gloria y en 1947 aceptó la propuesta del director Preston Sturges y protagonizó la cinta “El pecado de Harold Diddlebock” que tampoco gozó de demasiado éxito, pero que es la última en la que participó el actor.

En 1953 se le otorgó el Oscar Honorífico y siguió relacionado con el mundo del cine apadrinando a artistas como Debbie Reynolds, Robert Wagner y Jack Lemmon.

Aunque en numerosas ocasiones se le propuso que permitiera la emisión de sus películas por televisión (recordemos que Lloyd, a diferencia de otros actores, era el propietario de casi todas), siempre se negó aduciendo que sus cintas sólo debían reestrenarse en un cine. Este hecho es una de las causas del rápido declive de su popularidad y del olvido que sufrió durante décadas. Este dato resulta curioso si tenemos en cuenta que llegó a ser el cómico más admirado del país y que rodó 160 cortometrajes, más que Buster Keaton, Charles Chaplin, Stan Laurel o Harry Langdon juntos. 

En los años 60, Lloyd continuó con sus viajes, realizó algunas conferencias y fue presidente del jurado en el Festival de Berlín de 1960.

Harold Lloyd Jr. convenció, finalmente, a su padre para que preparara unas recopilaciones con las mejores escenas de sus películas que se emitieron por televisión en 1962 y 1963 logrando un enorme éxito. En 1974 y 1989 volvieron a emitirse algunas de las cintas del actor lo que supuso el total reconocimiento de su maestría.

Harold Lloyd murió en Beverly Hills el 8 de marzo de 1971 (dos años después que su esposa) a causa de un cáncer de próstata. Tenía 77 años

 

 

Briony 

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  1. #1 por Kuchikisan el 28 octubre, 2009 - 18:47

    ¿La escena que pones al final del post no es homenajeada en Regreso al Futuro?

    Es que escuché que Christopher Lloyd era familiar de Harold, y tengo la duda…

  2. #2 por Briony el 28 octubre, 2009 - 20:16

    Efectivamente, esta famosa escena de “El hombre mosca” es homenajeada en “Regreso al futuro”.

    A lo que ya no puedo contestarte es al parentesco entre Christopher Lloyd y Harold Lloyd, aunque yo nunca había oído que fueran familiares.

    Saludos

  3. #3 por XAVI el 7 febrero, 2010 - 18:52

    EL PECADO DE HAROLD DIDDLEBOCK
    Esta película fué un fracaso absoluto porque para se una comedia es mas bien tristísima: A un pobre hombre le despiden con buenas palabras, la mujer que ama le dá calabazas con buenas palabras, va a emborracharse y un grupito de aprovechados solo se le acercan por el finiquito en forma de fajo de billetes que lleva en un bolsillo, y cuando se compra un circo,- que es lo que deseaba hacer desde niño-, no puede alimentar a los animales y la hermana que anyes le menospreciaba, ahora le llama “fracasado”.
    G-enial eso de ír a pedir un crédito a un banco con un león,-tengo que probarlo-; y el sensacional homenaje al Hombre Mosca.
    Para mí un ms que digno colofón a la filmografía de Harold Lloyd.
    Mi cómico mudo favorito: Buster Keaton, en el sonoro no tuvo un vehículo fílmico así.

  4. #4 por shere el 9 mayo, 2012 - 06:20

    harold es de los mejores que he conocido, desde los 16 años que se de el, quede perdudamente enamorada de el. Y casi nadie hablaba de sus peliculas

  5. #5 por shere el 9 mayo, 2012 - 06:22

    me da una inmensa tristeza cuando veo sus peliculas ahora……. Era tan lindo ,soy su fan numero uno

  6. #6 por Roger el 2 enero, 2013 - 09:00

    Buen articulo, solo un comentario, Harold Lloyd y Mildred Davies tuvieron tres hijos no dos, sus nombres eran Gloria, Peggy y Harold Jr. Si quereis ver una foto de toda la familia completa os dejo el link: http://wwwroquetclub.org/gallery/people/HaroldLloyd.htm.mauic.

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