Los Feos del Cine – (1ª parte) – Los que ya no están

Peter Lorre   Jack Elam   Jack Palance (4)

A los buenos escritores dicen que los inspiran las musas, y a los que tan sólo sabemos organizar palabras para que queden bien y se entienda lo que queremos decir, nos inspiran cosas mas terrenales, como una conversación banal en la que salga a colación un medio cotilleo en el que aparece el nombre de alguien conocido, y del que se dice: “Mira que es feoooo”.

Y como tengo la afición de escribir en Tierra de Cinéfagos, y esto va de cine, de inmediato, mi mente saltó del sujeto sobre el que se comentaba, a la imagen de algunos actores que han pasado o siguen presentes en la gran pantalla: Los feos del cine.

La belleza de las personas es tan relativa como la quieran ver los ojos que la miran. Lo que a unos no llama la atención, a otros entusiasma, e igual ocurre con lo que llamamos fealdad, aunque a la inversa. Pero hay unos cánones establecidos que nos marcan quien es más guapo, quien no destaca ni por feo ni por su belleza, y quien sí está dotado de una fealdad notable.

No es tópico cuando decimos que la belleza no es lo que vemos en el exterior. Unas facciones mal estructuradas no son el espejo de lo bellos que pueden ser otros dones que contiene una persona, pero son la primera carta de presentación ante los demás.

Recuerdo una frase que leí hace unos años, dicha por Liz Taylor en respuesta a un comentario sobre su belleza: “Tan sólo he tenido la suerte de nacer con una bonita calavera”. En el caso de ella, también la suerte de tener colocados en las cuencas de esa calavera, dos preciosos ojos.

Muchas veces son los ojos, una nariz imperfecta, o una boca mal dibujada lo que impide que alguien sea “del montón”, y pase automáticamente al grupo de los feos.

Como de feos (en este caso vamos de actores masculinos) trata el tema de este post, echemos un vistazo a esos feos casi siempre excelentes en sus trabajos y entrañables para nosotros, que hemos visto tantas y tantas veces en la pantalla, y que nos acompañarán a lo largo de nuestra vida.

Boris Karloff (3)   Boris Karloff   Boris Karloff (2)

Por fecha de nacimiento (1887-1969) le correspondía a Boris Karloff encabezar el grupo. Probablemente, esa calavera a la que se refería Liz Taylor, facilitó que diera vida en el cine al monstruo de Frankenstein, y posteriormente a otros muchos seres terroríficos. En las fotos que he recopilado de el, se puede ver que ni en su juventud podía clasificársele entre los guapos. Curiosamente, y eso se dice muchas veces de personas de nuestro entorno, su evolución en belleza fue a la inversa. Conforme se fue haciendo mayor, mejoró su aspecto, contrariamente a lo que suele suceder con los reconocidos como “guapísimos”, que la vejez suele afearles. Se puede apreciar ese “embellecimiento” en uno de sus últimos trabajos, “Targets” (1968), excelente película de un director casi recién estrenado por entonces, llamado Peter Bogdanovich.

Edward G. Robinson (3)   Edward G. Robinson (2)   Edward G. Robinson

A Edward G. Robinson (1893-1973) tampoco le dotó la madre naturaleza de un rostro atractivo, pero la industria del cine supo sacarle partido, y compuso excelentes personajes durante la “edad dorada” del cine negro. Pensar en una película de gansters es pensar en el E. G. Robinson, aunque también podemos recordarle por títulos como “Los diez mandamientos” (1956), “Millonario de ilusiones”… Comenzó su carrera en 1923, y durante 50 años, pudimos verle actuando. Su último trabajo lo realizó el mismo año de su muerte al lado de Charlton Heston en “Soylent Green” (“Hasta que el destino nos alcance”), un film futurista en el que se planteaba un triste destino para la humanidad (recomiendo verla), y en la que, su anciano personaje se sometía a una eutanasia voluntaria. También mejoró su físico con la edad.

Peter Lorre (2)   Peter Lorre (5)   Peter Lorre (6)

Otro feúcho del cine en blanco y negro, fue Peter Lorre (1904-1964). El excelente y entrañable actor, no gozó tampoco de un rostro atractivo, pero si de una extensa filmografía. A pesar de haber fallecido antes de cumplir los 60 años, sus reconocibles ojos saltones se asomaron muchas veces a las pantallas. Fue principalmente un magnífico secundario, pero sus interpretaciones siempre merecieron la pena de ser vistas. Cortos, pero dando la talla, sus papeles en “El halcón maltés” (1941) y “Casablanca” (1942), y magnífico en “Arsénico por compasión” (1944), junto a Cary Grant. “20.000 leguas de viaje submarino” (1954), “La bella de Moscú” (1957), “Historias de terror” (1962) o “El cuervo”, son otros de sus films. No llegó a una avanzada edad, y nunca sabremos si el tiempo hubiera favorecido su aspecto.

Karl Malden   Karl Malden (5)     

Karl Malden falleció hace tan sólo unos días. Había nacido en 1912, y era en su rostro la nariz, la parte que le impedía formar parte de “los del montón”. Se la rompió en dos ocasiones compitiendo en baloncesto, y ahí quedó, como su marca característica. Esa nariz rota, no le otorgó como a otros actores “feos”, el papel del malvado de la película. Por el contrario, en muchos de sus films, le hemos visto interpretando a sensibles y humanos personajes, como en “Un tranvía llamado deseo”, en donde por su interpretación del mejor amigo de Kowalski (Brando), y pretendiente de Blanche (Vivian Leigh), fue galardonado con el Oscar al Mejor Actor Secundario. Fue protagonista, y se ganó a los espectadores televisivos, con la serie “Las calles de San Francisco”, un gran éxito de los años 70. Sus últimos trabajos, fueron también para el medio televisivo, y el último lo realizó en el año 2000, cuando contaba ya 88 años. Pero podemos recordarle por películas para la gran pantalla como, “Yo confieso” (1953), “El rostro impenetrable” (1961), o “Patton” (1969).

Jack Elam (3)   Jack Elam (4)   Jack Elam (2)

Jack Elam (1918-2003), el sempiterno secundario que comenzó en el cine en 1944, y no dejó de trabajar hasta 1995 (a ocho años de su muerte), no gozó de un rostro bello, y también fueron sus ojos los que influyeron para incluirle en el apartado “feos”. El western es el género en el que más pudimos verle. De hecho, si evocamos su imagen, siempre nos vendrá a la memoria vestido de vaquero, y tocado con un sombrero tejano. Trabajó con los mejores directores, junto a los más reconocidos actores, y participó en numerosas series televisivas, como “Bonanza”. También se le pudo ver, en la nueva andadura de la serie, en 1993, titulada “Bonanza: el regreso”, y precisamente, su último papel lo hizo en “Bonanza: Under Attack”, de 1995.

Jack Palance (2)   Jack Palance (3)

En 1919 nació Jack Palance, otro de los poco agraciados del cine. Hijo de inmigrantes ucranianos, sus facciones exóticas, pero irregulares y duras, (su rostro se desfiguró por los golpes recibidos en una etapa previa al cine como boxeador) resultaron idóneas para interpretar en la pantalla papeles de villano. Desde su debut cinematográfico en el año 1950, pudimos verle en numerosas películas, aunque en muy pocas como protagonista. “Pánico en las calles” (1950), “Raíces profundas” (1953), “Barrabás” (1961), “Los profesionales” (1962), “Orgullo de estirpe” (1971), “Tango y Cash” (1989), “Batman” (1989), y “Cowboys de ciudad” (1991), por la que consiguió el Oscar al Mejor Actor Secundario, son algunos de los títulos en los que aportó su presencia. Murió el año 2003. Su último trabajo lo realizó en 2002 para un telefilme.

Klaus Kinski   Klaus Kinski (2)

Klaus Kinski (1926-1991), poseía, ya no un rostro feo, sino inquietante, ideal para los papeles que fue realizando a lo largo de su carrera. Personajes insanos y desquiciados, tuvieron en sus facciones al mejor intérprete. A pesar de haber debutado en el cine en la década de los 50, los títulos más reconocidos de su filmografía, fue los que rodó a las órdenes de Werner Herzog, para el que durante un tiempo, fue su actor fetiche. “Aguirre, la cólera de Dios” (1972), “Woyzeck”(1978), “Nosferatu: vampiro de la noche” (1979), “Fitzcarraldo” (1982), o “Cobra verde” (1987), son títulos por los que siempre lo evocamos.

Marty Feldman   Marty Feldman (2)

Marty Feldman (1933-1982). Si la fealdad de Lorre residía principalmente en sus ojos, Feldman la poseía entera en sus globos oculares. Los extraños ojos de este inglés, lo ayudaron a interpretar personajes de comedia. Aunque desde los últimos años de la década de los 60, trabajó en diversas series para televisión, lo conocimos en la pantalla grande como el “fiel y servicial” Igor, de “El jovencito Frankenstein” (1974). Su sorprendente e hilarante personaje en la alocada versión de Mel Brooks de la obra de Mary Shelley, hizo que nos quedáramos con su cara, y sobre todo con sus ojos, que en un principio, todos pensamos que formaban parte del maquillaje. Falleció antes de cumplir los 50 años, y no fueron muchos los títulos en los que pudimos verle.  Pero aunque tan sólo lo hubiéramos visto en esa su primera película, siempre lo recordaríamos. Su “Igor”, fue impagable.

Swanson 

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  1. #1 por Snake el 13 julio, 2009 - 11:33

    La de cosas que hay que comentar aquí.

    Me ha gustado la distribución de las fotos y su tamaño, así como la descripción de sus carreras y los rasgos característicos que catalogan a estos actores como feos.

    Me ha hecho gracia las fotos de estudio de Mary Feldman. Siempre había visto la característica foto de “El Jovencito Frankenstein”. Precisamente las fotos normales me llaman más la atención.

    De Klaus Kinski siempre le agradeceré el haber traído al mundo a su hija Natassa. Sobre todo el papel que hizo en la película “El Beso de la Mujer Pantera”. De obligada visión.
    Lo de feo salta a la vista y no creo que haya dudas al respecto.

    En la foto en b/n de Jack Palance no entraría en la categoría que nos referimos. Pero precisamente su rostro se desfiguró en gran medida por lo que comentas.

    Con Jack Elam aún me estoy recuperando, sobre todo después de ver la segunda foto. Glups!

    Karl Malden. Siempre que lo he visto en una película mis ojos acababan fijándose en su nariz. Es increíble como una sola parte del rostro puede cambiar tanto a una persona.

    En fin, estupendo post. Espero con ganas las otras partes.

  2. #2 por ipanonima el 13 julio, 2009 - 13:35

    como dijo Peter Griffin: Oh Dios, ¿Quién ha abierto el arca de la alianza?

    Es curioso ver cómo en época de las Megan Fox y de las chicas y chicos fabricados en una cadena de montaje la individualidad (y la rareza, tampoco vamos a negarlo) no son un impedimento para dedicarse al cine.
    Me quedo con el último, es una mezcla entre un profesor mío de Historia y el vecino de un amigo… ^^
    Por cierto, otra nariz en la que no puedes evitar fijarte es en la de Stephen Fry.

  3. #3 por Karelia el 16 julio, 2009 - 22:53

    Gran post Swanson, un tema muy interesante,y más con los actores que comentas, lo de “igor” estaba convencida que tenía algo de maquillaje, pero veo que no. Y si que es verdad, que a alguno de estos “feos”, la vejez les sienta mejor, pero no sera por una leve cirugia???

  4. #4 por duviel el 21 mayo, 2012 - 15:09

    nadie le gana a Michael John Berryman, claro posee una condicion médica

  1. Los Feos del Cine – (2ª parte) – Los más mayores « TIERRA DE CINÉFAGOS

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