Héroes de acción de tercera edad parte 3: El ascenso a lo digital.

 

                    

Ha transcurrido bastante desde que hice la segunda parte de este especial, en el que repaso un poco la trayectoria profesional de varios actores del cine de acción y de las artes marciales que hace tiempo entraron en decadencia. Cada uno se centra en una década en concreto, y cuando hace tiempo me tocó escribir acerca de los noventa, me di cuenta de que ya no me interesaba tanto. Los noventa es una década de transición en el que el cine de acción deja de tener peso y deja hueco a otro tipo de producciones. Nos aguardan ya pocas sorpresas respecto a estos tipos, quizá algunas grandes, pero las últimas hasta el año 2008. En esta época alguno de nuestros héroes tonteará con las drogas, otro con las comedias facilonas, un tercero entrenará para sumergirse en las producciones masivas de serie B y otro de ellos logrará que se le nombre en los rumores para un oscar. ¿Quieres saber quién es quién? Pues vamos a continuar con este resumen de sus vidas, que empieza con algunas joyas de la ciencia ficción y termina con una maraña de cables y efectos digitales que acaba con el estatus de estrellas de todos los que ocupan estas líneas.

                                                                            

                          

                                                                     

Y  empezamos con Sylvester Stallone, que en 1990 se ató los guantes para protagonizar la quinta entrega de Rocky. Me gustaría resaltar algunos detalles de este episodio, en el que Balboa, tras regresar de Rusia (ya sabéis, el combate apoteósico y final con el samurai Dolph Lundgren) es prácticamente un héroe nacional, pero arruinado y acosado por todos. Digamos que poco se parece la saga a lo que comenzó allá por los años setenta, pues Rocky 5 es un drama entre padre e hijo, aderezado con alguna lesión cerebral que el boxeador sufría víctima de sus excesivos combates sobre el ring. La película fue un fracaso y recibió muy malas críticas, (incluida la del propio Stallone) y mucha gente se quejó del mal final que quisieron darle a la saga, en la que el combate transcurría en plena calle, más parecido a una pelea callejera que al boxeo.

                  

Tras este varapalo que hundió una ya de por sí agotada saga, Stallone tuvo que aguantar que su máximo rival, Arnold Schwarzenneger, triunfase con un film llamado Desafío Total. Esto es ciencia ficción de la buena, la de mi infancia, con sangre, acción, chistes malos (el taxista robótico dice: me debe dieciocho créditos, señor. Arnold responde: Denúnciame gilipollas) escenas que acuden a tu sexualidad con más firmeza que las producciones actuales (Intenta poner un club de Striptease como el último suspiro hoy día, o la tipa con tres pechos, y ya verás lo que te hace la oficina del censor estadounidense) y un montón de cosas que ahora sería imposible ver en un film taquillero. En él el austriaco interpreta a un obrero de la construcción (Dios, fijaos en los brazos que tiene cuando maneja el martillo hidráulico) que tiene el sueño de ir a Marte. Sin embargo ante lo caro que resultaría, decide ir a una empresa que te proporciona “recuerdos” de haber estado. Algo parecido a un viaje virtual. Pero al final resulta que Chuarche tenía recuerdos borrados de haber estado efectivamente en Marte, y ser un agente secreto. A partir se ahí se dará cuenta de que toda su vida es una farsa y que hay quien quiere matarle, incluida su mujer, interpretada por una Sharon Stone que odiaba al culturista y que aprovechó para patearle los huevos hacerle daño en las escenas de pelea.

                               

Dirigida por el amigo del gore el eficiente Paul Verhoeven y basada en un relato de Phillip K. Dick (el creador de Blade Runner…supongo que esta no tengo que presentárosla) fue la única nominada al Oscar en el apartado de efectos especiales y, por tanto, ganadora directa. Es una eficaz película con una inolvidable banda sonora y grandes escenas que a cualquier amante tanto de la acción, de la ciencia ficción (perdón, ficción científica, que es como se dice ahora) o cine en general se le quedarán en la retina junto con la conclusión de que ir de vacaciones Marte mola y una de las mejores frases de esa época, inseparable tanto de la filmografía de Arnold como de la propia narrativa de Dick. “Lo siento Quaid, tu vida es sólo un sueño.”

Dentro de poco, quien quiera, podrá ver su remake.

             dificildematar por ti.

Detrás de esos dos monstruos se encuentran Van Damme y Steven Seagal. El primero protagoniza para entrar en la década de los noventa Lionheart, donde interpreta a un tipo que tiene que pagar la medicación o cuidados de un familiar entrando a competir en un torneo, mientras que Seagal, en Difícil de matar (Duro de matar es de Jackie Chan) se venga por la muerte de un familiar en medio de una historia de asesinos, mafias, cintas de video y un coma de siete años del que se despierta para romper cuellos. Este esquema será bastante repetido por estos dos hombres, ya que el cine de artes marciales (diferente al de Stallone y Chuarche) se centra en crear una situación (amigos en peligro, familiares muertos, maestro humillado, comprar el pan, ir a por tabaco) en la que meter con calzador sus espectaculares destrezas físicas.  Van Damme usa sus piernas y Seagal  las manos a través del Aikido, haciéndolos perfectos para compartir estantería y sueños húmedos de frikis del genero, que es más o menos aquí cuando empiezan con sus debates, más serios de lo que parece: ¿Quién ganaría, Van Damme o Steven Seagal? Por esos dos trabajos ambos actores recibieron buenas críticas y se consideran un acertado impulso a sus crecientes carreras. Quizá porque en aquella época no solíamos quejarnos de lo que nos ponían, más golpes, más golpes, más golpes. ¡Grita Van Damme, mata! Y como estamos viendo, la acción era el género estrella de principios de los noventa, si queréis más pruebas podéis echarle un vistazo a Delta Force 2, donde Chuck Norris acaba con absolutamente TODO.

                    

Pero no sólo de matanzas vive el hombre. Seguro que todos hemos visto Poli de guardería, tras cuyo visionado algunos decidimos no tener descendencia o adoptar directamente a un tipo adulto y con trabajo. Schwarzenneger empieza esta película haciendo lo que mejor sabe hacer, matar,  pero que se ve designado a la protección de un niño, por lo que Conan se convierte en profesor de jardín de infancia, acompañado por aquella actriz bajita de nombre imposible de recordar que también salía (y creo que moría) en Dune, de David Lynch. Y tras un periodo con esos seres devoradores de plastilina, cuando yo pensaba que iba a sacar el arma y molerlos a tiros, la peli torna en una dirección sentimental, pero entretenida.

Llega el momento de que nuestros héroes no se tomen demasiado en serio a sí mismos. Las comedias sirven como válvula de escape para toda esa testosterona y furia masculina que rebosan por todos los poros de su piel (no usan Aftershave) y para que el público no se canse de su plantilla de golpes, muertes y limitadas expresiones. Es una forma de reciclarse, (quizá algún agente les dijo que su carrera iba a dar poco más de sí ya) pero sin cambiar, ponerse camisa en lugar de cinturones de balas y darle una palmadita a Dominic, de seis años, en vez de maquillarse con camuflaje en Commando.

Precisamente por eso, y ante las comparaciones con Schwarzenneger, Stallone protagoniza un remake de una película francesa, llamada Oscar. Aquí intenta quitarse su imagen de tipo duro y “machoman”, pero el resultado no es el que esperaba en una floja comedia bastante olvidable. Poco después protagonizará también: Alto o mi madre dispara, que hace unos años era carne de cañón para rellenar hueco en la televisión. Si el boxeador boina verde no quería verse superado, toma dos tazas, Schwar… buf… Chuarche estrena el otro pilar de la ciencia ficción de los noventa: Terminator 2: El juicio final.

                                      

Quizá os haya dado por leer el análisis de la saga Terminator que hice hace tiempo. Tal vez otros sólo necesiten que les mencionen esta franquicia para que vomiten y encharquen el suelo, saturados de tantos videos y publicidad como para llamar al instituto toxicológico nacional, pero si queréis una versión reducida de lo que puse allí… qué queréis que os diga que no sepáis ya.  La más cara en su momento, Edward Furlong, el chico no-hostiable que tonteó con las drogas y acabó en la cárcel. Una Sarah Connor que ha cambiado mucho desde la primera peli, unos efectos especiales que te quitan el aliento incluso ahora, o hace tres días cuando la volví a ver y dos cyborgs que han hecho historia. Durante todos los comentarios del DVD, James Cam… ejem… ese director que menciono tanto, te explica que costaba lo mismo hacerlo con maquetas que a tamaño real, así que… ¿Cuántas películas has visto en tu vida en la que tiren un camión DE VERDAD por un puente, que vuelen un edificio, que estrellen un helicóptero DE VERDAD contra una furgoneta, que alquilen una vieja fundición y que esté tan bien reconstruida que los antiguos trabajadores se acerquen a mirar? ¿Y en cuántas más has visto que todo estuviese al servicio de una historia cojonuda y no al revés? Pues eso. Arnold se ganó la inmortalidad como máquina asesina, el futuro daba miedo y el vello se me erizó cuando la vi de pequeño. Una obra maestra de la que quiero recalcar una cosa, fue una de las primeras películas en la que se usaron imágenes completamente generadas por ordenador. Esto, si echáis un vistazo al título del post, es importante, porque un asesino ha surgido de entre las máquinas, el CGI.

                                

Sigamos con películas cuya mención nos transporta a un mundo de videoclubs gigantes y VHS sin rebobinar: Soldado Universal, dirigida por el mismo que Independence Day en la que Van Damme hace de soldado resucitado a la vez que nos muestra algunos planos de su cuerpo desnudo, siendo este detalle también importante en su filmografía, mientras que ver a Seagal desnudo (oh, por Dios, ¡no!) es más raro, como mucho aparecerá en pijama con el traje tradicional japonés. Como detalle, remarcar que no se llevaba muy bien con su compañero de rodaje Dolph Lundgren(que anteriormente había hecho una peli del personaje de la Marvel “The Punisher” sin demasiado éxito) y que casi se parten la cara. Los elementos de ciencia ficción, quién sabe si para competir con el Terminator de Chuarche, coinciden con otro film de Stallone tremendamente divertido llamado Demolition Man, que es un ejemplo perfecto de esta década: un tipo duro, un malo muy malo, congelados en una prisión y puestos en libertad en un futuro muy limpio, antiséptico y saludable. Stallone no encaja en ese mundo porque proviene de una sociedad mucho más ruda, violenta y, admitámoslo, entretenida.

Esta película tiene la cualidad de subirme el ánimo cuando la veo, aunque sólo sea por uno de los puntos cómicos que recuerdo de cuando era pequeño: el trasto que te multaba por “violación del estatuto de moralidad verbal” cada vez que insultabas o la conversación acerca de las tres conchas. Puro espectáculo en el que, a modo de guiño, mencionan que Arnold Schwarzenneger llegó a presidente de los Estados Unidos gracias a su tremenda popularidad, que hizo posible una reforma en la ley para que él, un extranjero, pudiera acceder. ¿Ciencia ficción? Continuemos…

                     

Y aquí tenemos la primera caída del grupo, Chuck Norris abandona el cine en medio de un clamoroso lamento, como se merecen las estrellas… Que no hombre que no, lo que pasa es que este hombre encuentra su hueco en cierta serie de televisión que todo el mundo ha visto (aunque continúe haciendo algún aborto filmico de vez en cuando, entre ellos, la inevitable peli “con perro”). Lo quieras o no, tus ojos se habrán cruzado con alguna pantalla mientras reponían los capítulos de Walker, Texas Ranger. Y qué comentar de una de las mejores series de televisión de todos los tiempos junto con Dinastía, Falcon Crest y los vigilantes de la playa, ¿Verdad? Por ejemplo que todos los capítulos tienen una estructura similar y acaban de la misma forma, a patada limpia. Y no es una patada cualquiera, estamos hablando de “La Patada Voladora de Chuck Norris” símbolo del mundo friki y de los comentarios en Internet, cuya ejecución podremos contemplar unas seis veces de media en cada capítulo de Walker Texas Ranger… si lo multiplicamos por las nueve temporadas que tuvo la serie… Pues nos dan muchas visitas al traumatólogo. Lo más gracioso es que a la gente le suele gustar la serie, pero uno no sabe distinguir si detrás hay un entusiasmo sincero o un deseo de autoflagelarse. (Aunque diremos lo que queramos de la serie, pero la foto que he puesto ahí arriba mola).

                       

Y poco a poco, con detalles a los que nadie da importancia, la muerte artística les está acechando a todos. Con Blanco Humano, John Woo desembarca en América, y desde entonces veremos los típicos saltos acrobáticos mientras disparan y más acción increíble. Años más tarde, los fans de Van Damme acusarían de Woo de usarle para ganar fama en Estados Unidos y después olvidarse de él.

                    

Seagal sigue a su ritmo, haciendo esta vez de cocinero de barco asaltado por terroristas/yakuza/ladrones/triadas/loquesea y reparte candela sin despeinarse. Sigue siendo espectacular, sigue actuando igual que un muro de hormigón, pero así llega a crear su máximo éxito de taquilla, tanto, que propiciaría una secuela, algo raro en este hombre.

Mucho menos tardarían en llegarnos El especialista, Juez Dredd (basada en un cómic, mala hasta potar. Alguien dijo que los cómics y el cine eran incompatibles, sería el mismo que hizo la peli de Super Mario) Asesinos, entretenido trabajo con Antonio Banderas, Mentiras arriesgadas, mezcla de comedia y acción de Arnold Schwar… maldita sea, Martín, dirigida por Diox. El último gran héroe, donde Arnold Martín se interpreta a sí mismo en una comedia poco comprendida en su momento y considerada un bodriete más. Street Fighter, donde Van Damme hace de Guile en un esperpento de proporciones acojonantes (aquí muchos productores juraron que jamás harían películas de videojuegos) en la que también salía Kylie Minogue. (os recomiendo que, tras castigaros con esto, le echéis un vistazo a la peli de anime, muy buena y con una estupenda banda sonora) Junior, donde vemos a un Terminator embarazado, Eraser, donde ya provoca bostezos entre el público, Timecop, piedra angular en la filmografía de Van Damme, Alerta máxima 2 y alguna más. Todas nos muestran ya la madurez de los actores, sus virtudes y sus defectos, manías y coletillas. Por eso el público ha llegado a la conclusión de que:

Sylvester Stallone es el típico héroe “con un oscuro secreto de su pasado” TM que intenta salir adelante.

Arnold Schwarzenneger casi siempre es una máquina de matar creada por un sistema informático, o un agente de cualquier agencia gubernamental.

Jean Claude Van Damme es un buenazo que siempre que se lía a tortas es por tener que cuidar a alguien, o ganar un torneo. Muestra gran musculatura y muchas veces tiene escenas de desnudos.

A Steven Seagal sólo hace falta tocarle la moral, sus historias siempre tratan sobre la venganza salpicada de detalles Zen y orientales, siempre va bien vestido, nunca expresa emociones y siempre consigue a la chica (creo que hay ocasiones en las que también la mata, pero por rutina)

Dolph Lundgren debería cambiar de agente. Además se queda a medias entre el estilo de Van Damme y el de Seagal, pero no llega a funcionar.

Chuck Norris: Walker la echaban por aquellos tiempos en Telecinco.

Y a partir de ahí descendemos a los infiernos.

                                      

Van Damme se atrevió, en 1996, a dirigir una película: The Quest, en busca de la ciudad perdida, por la que le dieron golpes hasta dejarle más KO que en toda su carrera junta. Curiosamente uno de los aspectos que se salvó fue su labor tras las cámaras, pero le acusaron de auto plagiarse. Si eso lo sumamos a su complicada vida personal (divorcios, matrimonios, etc, etc) quizá entendamos por qué este hombre desarrolló una adicción a la cocaína que le llevaría a perder los nervios muchas veces, a pelearse y a sufrir un trastorno bipolar. Steven Seagal, crecidito por sus éxitos, comenzó a ser conocido como “el bocas Zen”, asegurando que podía partirle la cara a Van Damme cuando quisiera. Si delante de las cámaras esto hubiera sido un momento casi épico, el escenario real fue la casa de Sylvester Stallone en 1997, durante una fiesta en la que el Martini o el “Ki espiritual” se le subieron demasiado deprisa a Seagal, tanto que Van Damme le retó en el jardín de la mansión. Entonces Seagal se excusó diciendo que había olvidado algo en el coche y dejó un par de surcos de goma quemada en el aparcamiento que no se van ni con agua caliente. Van Damme se pasó una semana persiguiéndole por todos Los Ángeles para que aceptase el duelo, pero nunca llegó a materializarse. Sin embargo, si queremos saber qué hubiera ocurrido, el propio Stallone asegura que Van Damme le habría dado una brutal paliza a Steven Seagal gracias a su espectacular forma física y su técnica. A Arnold se le consideraba ya una estrella en decadencia y sobre Stallone corrían multitud de chistes acerca de su amplio abanico de expresiones. De esta época quizá podamos rescatar una joya de la genialidad, una estrella reluciente de plata en un mar de mierda decadencia, y es que en Decisión Crítica, Steven Seagal… ¡MUERE!

                                         

Tenemos que añadir que también sale Solid Snake Kurt Russell, por lo que una peli con estos dos monstruos hubiera sido el fin del universo, y uno de los dos tenía que cascar de una forma tan brusca, brillante y egocéntrica (admitámoslo, necesitan dos aviones para matar a Steven Seagal) que tienes que pasar el video hacia atrás para asegurarte de que no te lo acabas de soñar. Este hecho no se repetirá jamás en la carrera de este hombre (aunque a ver quién se traga sus treinta y cinco películas para comprobarlo).

Y para terminar con la década de los noventa, Arnold Schwarzenneger y Sylvester Stallone eligieron dos papeles muy diferentes. El primero decidió ser un malo de Batman embadurnado en purpurina y batín. Me estoy refiriendo a Mr Freeze en Batman Y Robin, película de la que no pienso hablar nada más, tan sólo diré que ha sido la única película capaz de hacer llorar en el cine a George Clooney.

                                           

Por cierto, rumores de Hollywood durante 1998: Chuarche, con ese maquillaje, daba el pego como Doctor Manhattan ¿eh? No digo más…

                                         

El otro papel pertenece al Film Cop land, que Sly protagoniza junto a Robert de Niro y para la cual, aconsejado por su compañero, engordó veinte kilos y usó un tapón en el oído para acostumbrarse a la sordera de su personaje. Inteligente trabajo, con muy buenas críticas, considerada por Stallone como su mejor interpretación, hicieron que se le mencionase como posible nominado al Oscar, sin que llegara a consolidarse.

                                         

Ya queda poco para el final, quizá salgan Soldado Universal: el retorno, pero no tenga tanta aceptación. Van Damme’s inferno casi irá directamente a video. Arnold protagonizaría el fin de los días, una película de terror en la que lucha contra el diablo.

Así que, por fin, tras una diarrea verbal, (Sé que es excesivamente largo) hemos alcanzado 1999, media población mundial se pasa los últimos meses comprando víveres debido al temible efecto 2000, los ordenadores se volverán locos y creerán que vivimos en el año 1900, se celebran fiestas gigantes a lo largo de todo el mundo porque están convencidos (erróneamente) de que en ese momento empieza el Siglo XXI. Y quizá fue así. Algo cambió en 1999, algo destrozó las carreras de estos hombres y rebuscó entre ellas, rescatando algunos elementos de sus filmografías.

De una forma insospechada se unieron el sentido del espectáculo que John Woo trajo a América de la mano de Van Damme, el rollo oriental de Seagal nos hizo darnos cuenta de que había un gran mercado allí, aquel CGI que se nos mostró en Terminator 2 había evolucionado casi sin que nos diéramos cuenta, y, ¿recordáis aquellos bodrios de Stallone, y Lundgren acerca de juez Dredd y los cómics? No murieron en la basura, germinaron y se acoplaron al final de la década para darnos de golpe en la cara y mostrarnos qué nos aguardaba al otro lado de la barrera del calendario. Explosiones, comics, videojuegos, ordenador, el Japón del manga y del anime…

Antes de que nos avisaran, se había estrenado, Matrix.

 

                                     

 

IPanónima

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  1. #1 por Charly_mx el 10 julio, 2009 - 01:09

    Muy buena 3º parte, no estaría nada mal una 4º parte con el “renacer” cuestionable de varios de ellos como el caso del: Sexto Día, Terminator 3, Rocky Balboa, Rambo 4, etc.

    • #2 por ipanonima el 11 julio, 2009 - 09:57

      la cuarta (y última parte) tiene que existir sólo por cuatro películas: JCVD, John Rambo, Rocky Balboa y Cazadores de sangre (Steven Seagal contra vampiros zombies) que se parece, sospechosamente a una “cosa” llamada Zombie stripper protagonizada por obert Endglund (alias “lagarto bueno” de V) y Jenna Jammeson, la presentadora de programas infantiles. XDDDD

  2. #3 por Kiltro el 10 julio, 2009 - 09:57

    Notable trabajo IP, felicitaciones!

  3. #4 por Revenido el 10 julio, 2009 - 14:01

    Flipante, menudas películas que nos hemos tragao.

    Por cierto, giratoria es la patada de Chuck.

    • #5 por ipanonima el 10 julio, 2009 - 14:06

      voladora y giratoria, Revenido, es tan bueno que hace las dos a la vez!!!! (yo te juro que le he visto “Volar” en su serie)^^

  4. #6 por Snake el 10 julio, 2009 - 17:44

    La mejor patada que ha pegado Chuck Norris, sin lugar a dudas, es esta:

    😉

  5. #7 por dr. manhattan el 10 julio, 2009 - 18:08

    Muy bueno el post, ¿habrá 4ª parte?. Los 90 es la década en la que abandoné a mis héroes de infancia, sobre todo al Van Damme, Seagal y demás comadrejas, pero es que, sinceramente, ya no podía más con esos bodriacos infumables, ni siquiera me hacían reir de lo malos que eran, lo cual era síntoma inéquivoco, digievolucioné, ellos también, pasaron directamente al mercado doméstico.

  6. #8 por martin sawyer el 11 julio, 2009 - 00:16

    “Steven Seagal, crecidito por sus éxitos, comenzó a ser conocido como “el bocas Zen”, asegurando que podía partirle la cara a Van Damme cuando quisiera. Si delante de las cámaras esto hubiera sido un momento casi épico, el escenario real fue la casa de Sylvester Stallone en 1997, durante una fiesta en la que el Martini o el “Ki espiritual” se le subieron demasiado deprisa a Seagal, tanto que Van Damme le retó en el jardín de la mansión. Entonces Seagal se excusó diciendo que había olvidado algo en el coche y dejó un par de surcos de goma quemada en el aparcamiento que no se van ni con agua caliente.”
    Jajajajajajajaja, ¿eso fue verdad?
    Joer, la da cosas que he sabido gracias a IP, eres Diox XD

  7. #9 por Karelia el 12 julio, 2009 - 20:41

    He necesitado dos dias para prestar toda mi atención a este magnífico post (como los otros dos anteriores). La verdad, es que por fortuna o por desgracia, me he visto todas las pelis que has mencionado hasta ahroa, y a pesar de la decadencia en la que cayeron tal y como dices, he seguido viendo las pelis de todos estos, porque la acción es mi género favorito, y estos sin lugar a dudas (ya sean buenos o malos) siempre fueron el máximo exponente en esos años, aunque luego surgieron muchos más.

    Un par de menciones a determinadas peliculas. Con Oscar, no me esperaba ver lo que vi en su momento, de ahí que al final me gustara a pesar de lo ridícula que parece en determinados momentos. De Demolitio Man, lo mejor, Snipes de rubio y el intercambio de fluidos!!!!! Mentiras arriesgadas, de lo mejor en género de acción que he visto, siempre que la hechan por la tele la acabo viéndola. Decisión Crítica, yo fui de las que rebobinó la peli porqueno me podía creer que el Seagal se muriera, siempre pensé que saldria al final, que se había ocultado en alguna turbina o en algun lado, me dejo boquiabierta. Al dichoso Walker, vi algunos episodios, pero lo deje proque siempre era lo mismo. El fin de los días me gustó bastante, y más po lo supersticiosa que estaba la gente por aquellos días. Ademas, Gabriel Byrne me encantá y fue un magnífico demonio.

    Bueno, lo dejo ya que sino se hace demasiado extenso. Me repito en lo que dije antes, magnífico post.

  8. #10 por Lorenny el 13 julio, 2009 - 05:45

    Muy bueno, en lo que no estoy de acuerdo es en el poco valor que le diste a junior y al 6th dia, no son peliculas malas, al contrario si hablamos profesionalmente son las mejores, ya que muestran a un Arnold, profesional y versatil.Ademas cuando dices que no sabes que paso en el 2000 con ellos, tampoco estoy de acuerdo, desde mipunto de vista ambos actores como arnold y silvester maduraron al dejar el exeso de sangre y matanza con poco sentido, para abrirse al campo del dialogo y a la logico, me encanta las Bloody movies, pero ya era hora de que cambiaran de estilo, al menos en la culminacion de sus carreras.Aunque no lo crean las peliculas menos populares de Arnold, fueron las que extendieron su profesionalismo, por ejemplo en conan, pocas veces habla lo unico que hace es pelear y matar, la pelicula se hizo taquillera pero un critico la va a criticar por eso.Segundo ejemplo Junior, se desarollan mas dialogos, la faceta de ver a un arnold tierno que llora con sentimientos debajo de esa mole de musculos estremese, a mi en lo personal me encanto esa pelicula, por el simple hecho de que no ves a Arnold llorando todos los dias.

    • #11 por Snake el 13 julio, 2009 - 11:22

      “a mi en lo personal me encanto esa pelicula, por el simple hecho de que no ves a Arnold llorando todos los dias.”

      Sí, yo habría pagado cantidades ingentes de dinero por ver llorar a Chuck Norris y a Steven Seagal en la misma película. En algún dramón tipo “En el Estanque Dorado”. Pero no creo que llegue a suceder nunca.

      • #12 por ipanonima el 14 julio, 2009 - 00:02

        Vaya, llevo dos días buscando en You tube el capítulo de padre de familia en el que anuncian una peli: Sylvester Stallone, Arnold Schwarzzeneger en… y salían ellos dos remando en una barquita, cogidos de la mano y comentando qué hermoso es el sol de esa cálida tarde de verano…

        pero nada, que no lo encuentro leñe -.-

  9. #13 por Rosalie el 16 julio, 2009 - 18:12

    Que sí, que sí, muy cutres y siempre iban de lo mismo, pero al menos eran ellos los que se pegaban y con esos cuerpazos colaba perfectamente. Que el tema digital bien hecho mola, pero tiene que estar muy bien hecho (tipo matrix), si no queda de risa. Y además no cuela cuando se ve al bueno-esmirriado metiendo 3 leches al malo-gigante-cachas y dejándole tumbado, como pasa últimamente en todas las pelis. Mucho más creíble el gigante de Liam Neeson (aunque esté viejuno) repartiendo en Venganza.

  10. #14 por Snake el 16 julio, 2009 - 18:35

    Cierto Rosalie. Buena película la de “Venganza” y mejor Liam Neeson. Yo aún estoy flipando de la somanta de hostias que reparte cuando va buscando a su hija secuestrada 😛

  11. #15 por ipanonima el 17 julio, 2009 - 16:13

    Dios, qué grande Venganza… la pena es que quieran fastidiarla haciendo una segunda parte. Pero yo me sigo quedando con mi onírica idea de Venganza vs Collateral… jejejeje

  12. #16 por Snake el 17 julio, 2009 - 17:09

    Lo cierto es que la película no habría sido igual sin la presencia de Liam Neeson. A mí es lo que me hizo diferenciarla del resto de películas de acción de temática similar (secuestros, venganzas personales porque han matado a su primo segundo, etc…). Desconocía lo de una segunda parte. Pero es entendible. Recaudó muchísimo dinero, algo que nadie imaginaba en su momento.

    Gracioso es ver a una de las protagonistas de Perdidos haciendo de hija adolescente de Neeson. Cuando tiene bastantes más años de los que interpreta.

  13. #17 por Rosalie el 3 agosto, 2009 - 21:28

    ¿Van a hacer segunda parte? Uf, pues tienes razón IP, igual la estropean, que la gracia es que es algo puntual que les pasa. ¿Secuestrarán otra vez a la hija? ¿El tío que llevaba el tema de trata de blancas o su socio en la sombra (porque muere hasta el apuntador) se venga? Pues no, no pega y pasaría a ser una saga de acción normal tipo swarzy y cualquier otro del estilo.
    Mira, creo que un día de estos me paso por el videoclub y la vuelvo a coger.
    Venganza vs Collateral??? en plan alien vs predator?

  14. #18 por JONHY TANGO el 11 octubre, 2009 - 21:12

    FELICIDADES POR TODO LO KE HAS ESCRITO DE TODOS ESTOS CRAKS SOBRE TODO DE CHOCHENAGER Y DE STALLONE , ME A ENCANTAO TODO TU REPERTORIO DE PELICULAS Y ACTORES , PERO TE AS DEJAO AL GIBSON Y AL WIILIS, ESTOS TAMBIEN DIERON CALLA, UN SALUDO

  15. #19 por cursos prevencion riesgos laborales madrid el 23 septiembre, 2019 - 09:35

    Menudos iconos del cine! Las segundas partes y los remakes no son nada en comparación con lo original. Son emblemáticas tanto las películas como sus protagonistas , verdaderos clásicos del género.

  1. -Los Mercenarios (The Expendables)- El problema del cine de acción. « Tierra de CINÉfagos

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