A veces lo importante es leer. Sea lo que sea

 la reina en el palacio de las corrientes de aire por ti.

Parto de la base de que tengo temporadas muy vagas en cuanto a la lectura. De igual forma hay otras donde devoro sin parar lo que se me ponga por delante. Aunque no es menos cierto que tengo unos gustos muy específicos. Así que no suelo leer libros donde el protagonista o la protagonista tengan unos dilemas existenciales tan corrientes como los míos o de mi entorno. Es decir, lo mundano o cotidiano no me llama la atención. Ya lo tengo yo todos los días en primera mano. De ahí que la ciencia-ficción, la fantasía, el terror/ suspense o intriga, sean mis preferidos. Supongo que es lo que me mantiene deseoso de pasar página y acabarme el libro para saber como el escritor ha ideado el tan ansiado final.

Todo esto viene a colación de un comentario que he escuchado esta mañana en la radio, volviendo del trabajo. Hablaban sobre las ventas alucinantes que podría tener (de momento 50.000 ejemplares ya han sido reservados) la tercera entrega novelada de «Milenium». Una obra que de antemano os digo que no he tenido el gusto de probar. La tercera entrega se titula «La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire». Los títulos de esta trilogía me han llamado la atención. Tienen o tendrán su sentido, pero me han hecho gracia. Es como si en un alarde de imaginación le pongo de título a mi libro (inexsistente), «El chaval que comía ajos con los ojos». Pero son cosas mías, en serio. Como desconozco mucho sobre Stieg Larsson (el autor), no voy a meterme en terreno desconocido. A lo que iba, que me salgo del tema central. Comentaba alguien que el éxito de estos libros hacía un flaco favor a los lectores. Una manera de decir abiertamente que los blockbusters literarios, con sus pros y sus contras,  nunca estan exentos de críticas. Osea, que ya pueden vender millones de ejemplares que siempre serán relegados a un segundo plano en cuanto a su calidad.

Y digo yo,¿ no será mejor leer que no hacerlo?

Algo parecido pasó en su momento con «El Código da Vinci» y con algunas de las entregas de «Harry Potter». Ventas multimillonarias, grandes ganancias para sus autores, reediciones, adaptaciones en la pantalla grande, etc. De esa manera se producía un efecto crítico bastante interesante. La novela de Dan Brown estaba escrita como si de un guión cinematográfico se tratara. Un lenguaje sencillo (muchos comentaban que en exceso) y los capítulos parecían escenas de películas. De esa manera la traslación al séptimo arte era de lo más sencilla. Muchos se preguntaron sin Brown pudo saber el éxito que tenía entre manos y se adelantó a los acontecimientos venideros. Lo cierto, es que quien haya leído el controvertido libro, sabrá que no es precisamente dificil de leer. No utiliza una narrativa complicada ni unos adjetivos que tengas que ir acompañado de un diccionario en todo momento. Simplemente había creado una novela con una trama interesante y que se leía a placer. Cualquier tipo de lector, hasta el que se acercaba a un libro de ciento a viento, podía terminárselo en pocos días debido a lo absorvente que podía ser el descifrar junto a Robert Langdom los enigmas que ahí se ofrecían.

Con «Nocturna» de Guillermo del Toro y Chuck Hogan estoy teniendo las mismas sensaciones. Leer un libro donde los autores han pensado de antemano su adaptación al cine. En esta ocasión ofreciendo una trilogía firmada (en parte) por uno de los directores más famosos del momento. ¿Recomendable? Por supuesto. Siempre y cuando quieras misterio, suspense, bebedores de sangre y no pocos momentos de alta tensión.

Y de Harry Potter sería un desperdicio poner cualquier cosa. No me entendais mal. Me refiero a que pocos son los que no conocen los dimes y diretes de este personaje de gafas redondas y tatuaje en forma de rayo en la frente. De nuevo se comentó en su momento que los niños no sólo tenían que leer las aventuras de Harry (un éxito a nivel mundial). A lo que alguien respondió: «bueno, puede ser que así se acerquen a la lectura y luego amplíen sus conocimientos con otras obras».

Es decir, muchos pueden criticar que algunas de las novelas que más venden tengan sus defectos y que el lector pueda ver mutilada su cultura por ello. Pero creo que lo mejor es leer. Leer cualquier cosa que se te ponga por delante. El saber no ocupa lugar y cualquier cosa te puede aportar algo. Hoy empiezas con un libro de ventas multimillonarias y mañana (quien sabe) acabes leyendo a Julio Verne o a Shakespeare. Las posibilidades son infinitas, sólo hace falta un empujón para que una persona acabe convirtiéndose en un lector. Que falta hace en estos tiempos visuales.

 

Fdo: Snake  

  1. #1 por Briony el 18 junio, 2009 - 20:58

    «Es decir, muchos pueden criticar que algunas de las novelas que más venden tengan sus defectos y que el lector pueda ver mutilada su cultura por ello. Pero creo que lo mejor es leer. Leer cualquier cosa que se te ponga por delante.»

    Completamente de acuerdo contigo, Snake.

  2. #2 por Karelia el 18 junio, 2009 - 23:02

    Leer es como ver una película (salvo que es mucho más largo). A veces hay buenos libros, y otras veces malos, a veces te encuentras con obras maestras que poca gente conoce y otras con los blockbuster (en ese caso best-seller) que todo el mundo conocer (quiere ir a verla o en este caso acaba leyendo el libro).

    Lo importante es leer, sea lo que sea. Y aqui, a diferencia con las películas, cada vez me estoy aficionando mas a los autores españoles, que últimamente estan haciendo libros que son de lo mejorcito que he leído.

    Y bueno, en géneros, pues en literatura me decanto por la fantasía, otros mundos (que para las penas diarias ya tengo las mias), otros lugares…. De aventuras y misterio cada vez hay mas escritores españoles que se dedican a este género.

    Vamos……..que cuando no estoy viendo la tele para escribir aqui, estoy leyendo para postear en un foro de libros. Una que es multitarea.

  3. #3 por Miripi el 19 junio, 2009 - 08:42

    Me ha gustado mucho el post ya que este año me ha dado fuerte con la lectura y me leo un libro al mes (no es que me cueste mucho, sino que sólo puedo leer los fines de semana).

    Pero en mi caso, por ejemplo, no me gusta leer un libro cuando está siendo «lo más de lo más» en la calle. Mi madre compró el libro de Larsson «Los hombres que no amaban a las mujeres» porque lo escuchaba todo el rato de sus amigas, pero yo prefiero leerlo cuando pase este afán por Millenium. Algo parecido me ocurrió con «El código Da Vinci», por suerte lo leí antes de que llegar a ser un best-seller, y lo disfruté mucho más.

    Por mi parte me decanto por libros-guiones (así que me he apuntado el de «Nocturna» para el siguiente), sobre todo los que yo llamo «En busca del tesoro». Eso de seguir pistas y de aquí para allá, y el malo buscando lo mismo ¡me encanta!

    Si se me permite una recomendación, «La Décima Sinfonía» de Joseph Gelinek (pseudónimo de un musicólogo español que toma su nombre del virtuoso pianista que fue humillado por Beethoven).

    Un saludo,

  4. #4 por ipanonima el 19 junio, 2009 - 18:16

    Nocturna está en mi lista de libros pendientes. Espero que esté bien, jejeje.
    Gran parte de la gente odia leer gracias a los colegios y los calendarios educativos. te mandan auténticas bazofias para leer, y el resultado es que acabas cogiendo alergia la letra impresa. Tengo amigos que aseguran que desde que su profesor les mandó leer el quijote (Navokov lo quemó en público asegurando que no era una obra maestra) sólo leerán el Marca y porque tiene dibujitos.
    Entonces se genera un rechazo hacia los libros, y la gente joven, admitamoslo, nunca ha sido una forofa de la lectura. Si aparece un «Harry Potter» la gente incluso mira mal a quienes se lo compran. porque un libro no puede ser entretenido o divertido ¿Verdad? tiene que ser un coñazo, un tostón, novelas antiguas de esas que usarías para alimentar la hoguera en caso de un holocausto nuclear. A nosotros se nos ha «educado» en ese tema, que es lo peor que se puede hacer. No leer por diversión o porque te guste.
    De modo que me encuentro con gente muy cercana que cuando, por ejemplo, Stephen King escribe: voy a matarte hijo de put… aaaaaaaahh!!!! me mira y me pregunta: ¿Pero eso se lo dejan hacer?

    ps: De el Código da Vinci se vendieron 4 millones de ejemplares en España. ahora voy a casas que sí lo tenían y han desaparecido. todas las quinceañeras que les gustaba Harry Potter lo han sustituido por Crepúsculo. Un detalle añadido: hay gente que compra libros como un acto social, pero ¿Cuántos de esos libros vendidos se han leído al final? Por eso muchos best-seller desaparecen en seguida.

    pps: haz como yo y no te leas jamás ningún libro que te mande tu profesor de lengua. Lo lamentarás 😉

  5. #5 por Snake el 19 junio, 2009 - 19:02

    La lectura, no nos engañemos, es algo que suele salir de cada uno. Cualquier cosa que se imponga -como en el colegio, instituto, universidad…- no suele salir bien parado. En parte porque se ve como otra materia que hay que aprobar y punto. Cuando estuve estudiando había materias que siempre te preguntabas la razón de por qué tenías que estudiarlas. ¿De qué sirve Física y Química si estudias Administrativo?. Pues había que empollar y salir al paso como podías.

    La lectura está al alcance de todos. No me vale eso de «es que los libros estan caros». Sí, hay precios que horrorizan (el de «Nocturna» supera los veinte euros), pero tambien estan las bibliotecas. O simplemente libros de bolsillo a un precio accesible. Pero si se quiere la novedad ya se sabe a qué atenerse. Igual ocurre con la música o los dvds.

    Los libros, si hacemos algo de historia, han estado presentes de diversas formas. Era cultura, y por eso había libros prohibidos o simplemente no se quería que «el pueblo» pudiese desarrollarse y pensar libremente. Es mejor tener a la gente manipulada cuanto más ignorante es. La religión por ejemplo, prefería tener el saber antes que compartirlo. Y no hablemos ya de la quema de libros cuando estuvo Hitler. Parece mentira, pero un libro puede tener más poder del que pensamos. Por eso siempre me ha encantado la película «Fahrenheit 451». Si prohibían y destruían el saber escrito, lo memorizaban y difundían como antiguamente se hacía. Por medio de la palabra. Cuantos momentos magníficos guarda esa película, y a tenor la obra en la que se basa, un libro.

  6. #6 por Briony el 19 junio, 2009 - 21:11

    Evidentemente que imponer la lectura de un libro puede producir el efecto contrario a lo que se pretende.

    Leer «El Quijote» sin conocer por qué se escribió y lo que supuso para los lectores de aquella época es una verdadera tortura. La obra de Cervantes consiguió un éxito brutal en su momento y no porque los lectores fueran sesudos intelectuales, sino porque se descojonaban con las aventuras de un señor mayor que se creía un caballero andante. Es como si a un abuelete en este siglo XXI se le cruzan los claves y le entra la locura de que es Batman y va por esos mundos luchando contra el mal y, encima, se lleva a un colega para que «interprete» el papel de Robin.

    El problema es que a los alumnos de ahora las novelas de caballerías y el tipo de lengua que utilizó Cervantes les quedan tan lejanos que es (casi) imposible que puedan disfrutar con la citada obra y ahí entra la habilidad del profesor para despertar el interés de sus alumnos.

    No sé en qué curso deben estar esos amigos que comentas ipanonima, pero el curriculum educativo programa la lectura de «El Quijote» (sólo algunos capítulos) para 2º de Bachillerato en las modalidades de Ciencias Sociales y Humanidades donde la Literatura Castellana es una de las asignaturas comunes. Escogiendo esas modalidades, ya sabes lo que te puedes encontrar.

    Coincido con Snake cuando opina que la lectura «es algo que suele salir de cada uno», pero si existen best-sellers (buenos o no) que ayudan a que nazcan nuevos lectores bienvenidos sean. Tras esas primeras incursiones en el mundo de la letra impresa puede que quieran ampliar su abanico y dirigir sus ojos hacia los grandes clásicos que, nos gusten o no, cimentaron las bases de la literatura contemporánea que leemos hoy llamémosla «Harry Potter» o «Crepúsculo».

    PD: Joer, que mala leche tenía el mediocre de Navokov.

  7. #7 por Snake el 19 junio, 2009 - 23:43

    «ahí entra la habilidad del profesor para despertar el interés de sus alumnos»

    Me ha despertado la imaginación esa frase, Briony. Por un momento he visto a Robin Williams en la película «El Club de los Poetas Muertos». ¿Sería factible que existisen profesores así en la vida real?. Que bonito sueño la verdad. Aunque ya sabemos las limitaciones que se imponen.

  8. #8 por Swanson el 20 junio, 2009 - 12:10

    Pensar que la gente hace veinte, treinta o cuarenta, años (por no remontarme todavía más atrás), leía mucho más que ahora, es ver el pasado con una perspectiva idílica, al menos en España, que en donde nos encontramos. Siempre ha habido lectores, pero no abundantes. Para un amplio sector de la sociedad, leer un libro ha sido considerado una pérdida de tiempo (he escuchado emitir ese comentario bastantes veces en mi vida). Así que estamos igual.

    Por snobismo se compran los últimos betsellers ahora, que a veces se leen y otras se aparcan, y por rellenar los huecos del mueble del salón se asociaban al «Círculo de lectores» los que no leían antes (esos libros los podemos ver ahora en todo tipo de rastrillos, con su patina de polvo y nicotina, pero inequívocamente nunca abiertos ni leídos).

    Apreciar el placer de la lectura es un don individual. Conozco gente a la que se le obligó a leer marmotretos en el el colegio e instituto, y se enganchó a la lectura. Otros no. A gente a la que nadie le obligó a leer y lee, y a otros que no leerán nunca ni el periódico.

    Hablar de esto siempre es igual. Se compra bastante en general, pero se lee poco.

    Lo importante es que dentro de las nuevas generaciones siempre haya alguien que descubra lo que pueda aportarle la lectura a su vida personal, y renueven a los que ahora leemos.

  9. #9 por jay jay el 20 junio, 2009 - 14:04

    es mejor leer cualquier cosa q no sea de Stieg Larsson

  10. #10 por Kiltro el 24 junio, 2009 - 09:43

    «Leer lo que sea», yo me lo tomo enserio.
    Libros, revistas, historias cortas, cuentos, blogs, comics y hasta las instruciones de como usar el «shampoo» (éste me lo he leido miles de veces). No me considero especial, pero si curioso y esto no es algo que todo el mundo tenga hacia la lectura, salvo que sea un tema que le interesa, un tema atrayente y ese es el punto.
    Cómo un niño puede verse interesado si aún en los colegios los hacen leer «El mio Cid», «El vaso de leche» , «Mujercitas»…por favor, MUJERCITAS!! acaso hay un libro más aburrido a leer? todo eso pensando que tienes 12 años? No te interesa la guerra, ni los problemas politicos ni las familias con las que tan poco te puedes identificar!
    Si los jóvenes no leen no es por culpa de su «desinteres» es por que simplemente no le vuelven la lectura «interesante».
    Alguien dijo más arriba que paraincentivar a alguien en la lectura se le debe mostrar lo bueno, lo interesante, y estoy de acuerdo, hay que «venderles» esas ganas, el resto se hace solo cuando esa jóven o niña ya tiene el gustillo por la tinta.
    Mis preferidos, Fantasía e particular Tolkien, me leí los H.Potter salvo el último, Ficcion desde las distopias de Orwel, hasta las crónicas Marcianas de Bradbury, y mi el Horror de H.P. Lovecraft, vaya que susto me da leerlo!

    mmm…era un blog de cine? que importa, la lectura y el cine son de mis dos «necesidades intelectuales» elementales.

    PS: Por favor, compren libros usados a menos que sea estrictamente necesario lo contrario.

  11. #11 por Karelia el 26 junio, 2009 - 00:44

    Kiltro dijo «la lectura y el cine son de mis dos “necesidades intelectuales” elementales.»

    Estoy contigo, acabo de fulminarme un libro en 2 diás y medio. Yo siempre procuro leer un rato por las tardes y ver alguna película o serie por la noche. No puedo pasar sin una cosa ni la otra mas de una semana.

    Justo después de que se hiciera este post, me fui a unas jornadas literarias a Málaga (yo es que estoy metida en todo!!!), y allí discutimos casi este mismo tema. Se habló y mucho, de Stieg Larsson, Dan Brown y los fénomenos HP y Crepúsculo (yo me los he leido casi todos, los Larsson están en pendientes) y casi todos llegamos a la misma conclusión, aunque sólo un 5% de personas después de leer estos libros (sean buenos o no, cada uno con su opinión) siga leyendo porque le pica el gusanillo de leer nuevas aventuras sean de quien sean, ya se ha hecho algo bueno, porque desde hace muchísimos años que no se generan estos «booms» de la lectura.

    Creo que es malo para la literatura obligar a los niños a leer libros, que por muy buenos y clásicos que sean, no enganchan lo más mínimo. Si a un adolescente, le gusta leer, tarde o temprano acabará leyéndose esos clásicos, pero no por obligación, que es lo peor que se puede hacer, sino porque simplemente le gusta leer cosas nuevas y experimentar en distintos géneros. A mi en el insti, no solo me obligaron a leer El Quijote (y ojo, que soy de la ciudad de Don Miguel de Cervantes), sino La Regenta o El barón rampante (toda mi vida odiaré este libro), que serán clásicos, pero con 14 años, pues como que una se entera más bien poco y se cabrea con el sistema educativo.

  12. #12 por Psycho Tröpico el 26 junio, 2009 - 14:32

    Coincido en que lo importante es leer, pero nunca por obligación, como ya se ha dicho.

    Yo también tuve que sufrir que en mis años de estudio se me «invitase» a leer tochazos como La Eneida O El Quijote, que para mí es un libro caduco.
    Como ya se ha dicho, en el momento en que te tienen que explicar que lo que se pone en la cabeza Alonso Quijano a modo de yelmo es una especie de palangana, y que eso se supone que hacía mucho de reír a la gente de la época y tú te quedas con cara de pez, es hora de plantearse que esa novela ya no csuscita las emociones que pretendía, y, por tanto, es como un medicamento que ya no surte efecto.
    Su tiempo pasó, y el hecho de que sigan promoviéndolo como el súmmum de las letras y algo de obligada lectura dice mucho, o muy poco, de nuestro anquilosado sistema educativo, y, por ende, de nuestro, digamos, Status Quo cultural.

    Sí, ya sé que El Quijote no sólo es un libro de chanza y mofa, pero quería expresar que ha dejado de ser válido en muchos aspectos, y que, como bien han comentado, la tortura empieza cuando para leer un libro hay que tener otro en la otra mano.

    Curiosamente, el único libro que me ha dejado «buen» sabor de boca tras leerlo en el instituto, ha sido el Guardián Entre El Centeno, y tras retomarlo años más tarde.

    En defintiva, es bueno que la gente se acerque a los libros, y los best-sellers en ese sentido me parecen más efectivos que cualquier campaña institucional del Ministerio De Cultura, que al parecer tienen la misma eficacia que las de la Fundación Antidroja.
    Si la persona en cuestión, a raíz de esas lecturas, le encuentra gustillo a la letra impresa, ya se interesará en leer otras obras de calidad, y se irá rodeando de amigos de papel.

    …En cuanto a mis preferencias: contra todo pronóstico, y pese al sistema educativo español, soy un asiduo lector, y me muevo entre la fantasía, la Sci-Fi (la saga Dune sobre todo), la comedia (la serie Mundodisco es mi favorita) y los libros «rarillos», como El Curioso Caso Del perro A Medianoche (recomendadísimo).

    Perdón por el tocho, y gracias por leer(me). 😉

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