Tenía 83 años, y procedía del mundo de la televisión, en donde dio sus primeros pasos, antes de adentrarse en la dirección cinematográfica.
Su debut para la gran pantalla fue en 1957, y cinco años más tarde realizó su obra maestra, “Matar a un ruiseñor”, basada en una novela de Harper Lee, y protagonizada por Gregory Peck. Un ejercicio dramático, en el que con un trasfondo en el que se planteaban temas raciales, siempre recordaremos por su logrado retrato del mundo infantil. Por ella, fue nominado al Oscar al mejor director.
En su filmografía de tan sólo 19 films se puede apreciar su versatilidad. Si había tocado el drama en “Matar a un ruiseñor”, lo hizo también en “Amores con un extraño” (1963), y en “La última tentativa”(1965), ambas con Steve McQueen, y en dos excelentes pero prácticamente olvidas películas, como son, “Perdidos en la gran ciudad” (1960), con Tony Curtis y Debbie Reynolds, y “La rebelde”,(1965) con Natalie Wood y Robert Redford, este, en una de sus primeras incursiones en la pantalla.
Dirigió en 1969, “La noche de los gigantes” un desasosegante western, y realizó una inquietante incursión en el cine de terror con “El otro”, en 1972, basada en una novela escrita por el actor Tom Tryon. De su mano surgieron dos simpáticas comedias: “Cuando llegue septiembre” (1961), y “El próximo año a la misma hora”, de 1978 (deliciosa), y expuso unos espléndidos retratos sobre los problemas de la adolescencia en “Verano del 42” (1971), y en “Verano en Luisiana”, de 1991, película por la que he sentido siempre una cierta predilección, aunque me seguiré quedando de toda la filmografía de este artesanal director, con su maravillosa “Matar a un ruiseñor”.
El nombre de Mulligan estuvo unido de forma profesional y amistosa al de Alan J. Pakula, y formaron tandem cinematográfico durante años, ya que este produjo varias de sus películas, antes de pasarse también a la dirección. Pakula, fallecido en 1998, también nos dejó notables películas para el recuerdo: “Klute” (1969), un excelente film policiaco, con Jane Fonda y Donald Sutherland, “Todos los hombres del presidente” (1976), “La decisión de Sophie” (1982), o “El informe pelícano” (1992).
Robert Mulligan quedará para el recuerdo, como otro de los personajes que han aportado al séptimo arte, un toque de calidad.
D E P
Ford 
Archivado bajo: Se nos fueron | Etiquetado: Amores con un extraño, El próximo año a la misma hora, La noche de los gigantes, La rebelde, Matar a un ruiseñor, Perdidos en la gran ciudad, Robert Mulligan, Verano del 42, Verano en Luisiana































Una pena, vaya semanita y media que llevamos.
“Matar a un ruiseñor”… menudo pedazo de película y menuda interpretación (premiada con un Oscar) de Gregory Peck como Atticus Finch, sin olvidar a un jovencísimo e inquietante Robert Duvall.
Lástima que recordemos ciertas películas con motivo de una muerte.
Interesante post, Ford