
La nueva película de Doug Liman tras 3 años inactivo (exceptuando el rodaje de 2 capítulos para 2 series distintas) viene cargada de efectos especiales, un reparto bastante conocido para los jóvenes y un rato de entretenimiento.
La película nos situa en lo alto de una pirámide, con un hombre hablándonos de que ha llegado a la cima del mundo (y no literalmente hablando).
A partir de aquí, David Rice (Hayden Christensen) nos contará un breve resumen de su historia hasta el momento actual. Cómo descubrió sus poderes de teletransportación (y no, no estamos hablando de una película de superhéroes aunque más de una vez sean mencionados a lo largo del film) y cómo ha logrado “dominarlos”.
David y sus prodigiosos poderes, serán un vehículo para adentrarnos no sólo en el mundo de los “Jumpers”, sino en el de sus contricantes, aquellos que les dan caza, los “Paladines”.
El primer enfrentamiento entre el Jumper y el Paladin, será a los pocos minutos del comienzo de la película, y ahí será el momento de empezar a huir y regresar a sus orígenes, una vez conseguido todo lo que deseaba (o casi, como se demostrará mas tarde).
Pero apenas le dará importancia, y a pesar de todo, se tomará una vacaciones, que le harán volver a la cruda realidad de la manera más inesperada. En la lucha que emprenderá por su propia supervivencia y de la gente a la que quiere, descrubrirá que no es el único, e intentará una alianza para vencer al paladín que los persigue, no sólo a él, sino a su nuevo compañero Griffin (Jamie Bell). Así, Griffin se convertirá en una especie de mentor de David, enseñándole no sólo lo que son los paladines, sino cómo luchar contra ellos y desembarazarse de los mismos.
Y aunque los métodos de Griffin no terminan de convencerle, no le queda más remedio que aceptar, porque él sólo no puede contra sus perseguidores, que llevan siglos detrás de los “saltadores”.
Dejando de lado un poco de la sinopsis de la película, Doug Liman, nos vuelve a adentrar en un film lleno de secuencias rápidas y algunas veces hasta mareantes (sobre todo al final). Su estilo sigue igual de presente que en Sr. y Sra. Smith o El caso Bourne, me refiero a que cuando las escenas son de verdadera acción, no sabes donde mirar porque la cámara no hace mas que recorrer todos los planos posibles del decorado. Además ahora, juega con la ventaja de que los personajes principales pueden transportarse de un lado a otro, y eso le da alas para que la cámara no se detenga en ningún momento.
El argumento en sí no esta mal, no sólo tenemos la típica historia de chica en apuros que debe ser rescatada por chico prodigioso (aunque sea él el que la haya metido en dichos apuros), sino que vemos las posibles consecuencias que puede acarrear el poder teletransportarse a cualquier lugar del mundo (en principio un poder ilimitado), sea una playa en el caribe o una cámara acorazada. También descubriremos, como en pleno siglo XXI, aún hay gente que cree que hay cosas que sólo Dios puede hacer, y no una persona “relativamente” normal. Pero ante todo veremos, dos formas de actuar ante una misma situación.

El reparto cumple a la perfección su papel. Samuel L. Jackson (Paladín Roland) se presenta como un tipo frio y duro desde el principio, que no tiene remordimientos de lo que hace con tal de atrapar a su objetivo.
Diane Lane, realiza una breve aparición que apenas merece comentar. Sólo sale en cámara unos 3 minutos a lo largo de la película, quizás para darle el toque “sentimental” y la “huida” perfecta al protagonista.
Hayden Christensen, Jamie Bell y Rachel Bilson cumplen con sus respectivos roles de jovenes normales sobrepasados por las circunstancias.
Como comentario adicional, decir que casi todos los decorados exteriores son reales, que todo el equipo se trasladó a Roma o Tokio, y que son pocos los realizados en un estudio, y os aseguro, que apenas se nota la diferencia. Que la película esta basada en un libro de ciencia-ficción de Steven Gould y en cuya novela no aparece en ningún momento el personaje de Griffin.
En resumen, una peli para pasar un rato entretenido, sin mas expectativas de cine grandioso. Cine palomitero, con alguna que otra descarga de adrenalina y unos paisajes estupendos.
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La veré en breves. He oído criticas que la ponen a caldo y otras que ensalzan sus fx diciendo que incluso superan a los “vuelos” que pudimos ver en “Matrix”. Aunque si sólo salvan eso vamos bien…
Y no se como librarme de verla, mi marido esta emperrao en verla…ufffff
No tengo claro qué hacer con ella, la han puesto tan a caldo por ahí que ya me habían quitado las -pocas- ganas que tenía.
Dios dirá.
El cine palomitero es siempre una delicia de vez en cuando, ésta no creo que sea el caso, pero si al veo me pasaré por aquí para opinar.
Salu2!!!!!!!!
La peli es bastante floja, sin embargo la novela de Jumper de Steven Gould en que se inspira está muy bién os la recomiendo a todos.
Estoy de acuerdo con Dallas. La novela es un clásico muy apreciable de obligada lectura. Y en cambio la película está como para encabezar la lista de una hipotética quema pública de excedente de celuloide. Rollo Farenheit 451 pero al revés y esta vez justificado.
Completamente de acuerdo con Josep Cuní: ¡Quememos las copias de Jumper que todavía esten en exhibición y libremos a la sociedad de dicho mal! Excecrable película para tan interesante novela. Me falta leer la secuela que Edhasa publica este verano: “Jumper, la historia de Griffin”. Espero que mantenga el nivel, pues me dolería en el alma empezar también una quema de libros! ;P
hay veces en q estoy en el dilema de si ver la peli, o comenzar por el libro. esta vez me interesaria leer el libro primero, para poder criticar con ganas.Pero teniendo en cola muchos libros creo q caere en la tentacion de verla.caballero nomas
[...] que posteriormente hemos podido ver en otros films, como, “Banderas de nuestros padres”, y “Jumper”). No será la primera vez en la que Craig y Bell coincidan, porque ya han compartido planos en [...]